lunes, 4 de noviembre de 2013

"Los Caídos" de Magnus Dagon

      Magnus Dagon es el creador de El Tecnoverso, un nuevo universo de tipo superheroico que ha venido desarrollando mediante novelas "por entregas", que siguiendo el esquema más habitual en los cómics de superhéroes, se presentan como números de una serie regular con sus correspondientes anuales cada tanda de doce. De hecho, el paralelismo con el formato de este tipo de cómics va más allá de lo meramente formal, puesto que cada una de estas entregas cuenta también con su portada correspondiente, a cargo de un variado número de dibujantes que han colaborado con este autor en su proyecto.

     Actualmente, el Tecnoverso consta de dos series regulares ya concluidas, Los Caídos y The Jammers, una miniserie de dos números, Outcast, y una tercera serie regular en activo, Perséfone, que es la única que "ha escapado" al control de Magnus Dagon al pasar a estar escrita por Raelana Dsagan a partir de su quinta entrega. Pues bien, todos estos números se encuentran disponibles de forma gratuita en su página, pero afortunadamente (tened en cuenta que estamos hablando de horas y horas de lectura frente a una pantalla que quizá podrían echar para atrás a más de uno), el autor ha tenido a bien editar las dos novelas ya finalizadas en formato libro (de papel), y ha sido de esta manera como Los Caídos, primera de todas ellas, ha llegado a mis manos: como un grueso tomo de más de quinientas páginas por tan solo 15 euros (gastos de envío incluidos) oiga. 


      En lo que al argumento se refiere, Magnus Dagon nos traslada a un futuro lejano para contarnos cómo tras la desaparición de todos los superhéroes de la ciudad-estado de Ernépolis I, surge un nuevo grupo de defensores de la justicia que, adaptándose a las nuevas circunstancias, tendrá que hacer frente a la aparición de toda una serie de amenazas que rápidamente identificaremos como supervillanos. Y es que el autor demuestra mucha habilidad al construir un entorno que lejos de trasladar el concepto del superhéroe a un escenario poco habitual en el género, lo que consigue es justificar todos esos aspectos que ya hemos asumido como consustanciales al mismo, a pesar de que si te paras a pensarlo dos veces no resulta muy creíble que puedan darse en un mundo que por lo demás se supone idéntico al nuestro. ¿O acaso es posible que con genios benefactores como Reed Richards o visitas alienígenas más o menos frecuentes (¿alguien ha dicho skrulls?), el planeta Tierra que conocemos en los cómics pueda seguir siendo como el nuestro? Pues no, la verdad, y la manera que tiene Magnus de resolver esta paradoja es sencillamente situar la acción en una ciudad futurista en la que los consecuentes adelantos tecnológicos justifican los "poderes" de la mayor parte de los héroes y villanos, al tiempo que la exploración espacial que ha iniciado la raza humana hace posible también la inclusión de diversos alienígenas al nivel que se acostumbra en este tipo de cómics. Pero por otro lado, para limitar el entorno futurista y que los argumentos no deriven en exceso hacia la ciencia ficción especulativa, qué mejor que situarlo todo en una ciudad decadente en la que el progreso tecnológico se ve "compensado" con un alto nivel de corrupción y abundancia de criminales presentes en todos sus estratos, de manera que al final nos encontremos con un ambiente no muy distante del que pudiéramos tener en una urbe resultado de mezclar Metrópolis con Gotham City (por ejemplo).

      En Los Caídos el autor mezcla con maestría todos esos elementos que cualquier aficionado a los cómics de superhéroes sabrá reconocer y valorar en su justa medida, sorprendiendo por lo bien introducidos e interconectados que están en este universo propio: la identidad secreta del héroe; la lucha sin fin contra el crimen; la inteligencia artificial imposible de detener; el anarquista con ínfulas de mesías; el viajero en el tiempo que avisa sobre acontecimientos clave aún por venir; el superhéroe con pies de barro; los viajes al espacio; proyectos secretos militares que se escapan a todo control; mercenarios equipados con lo último en armamento; la redención de los villanos por diferentes motivos; etc. En fin, como ya digo, elementos que resultan muy familiares pero que en ningún momento se presentan como un "refrito" sencillamente porque se nota que Magnus Dagon sabe lo que está haciendo, y por encima de todo, prevalece el objetivo de contar una buena historia donde todos los elementos introducidos tienen su razón de ser y obedecen a un argumento perfectamente estructurado en el que todas las piezas terminarán encajando.

      En cuanto a los personajes, el autor hace un gran trabajo de caracterización, y aunque muchos de ellos se ajusten a un arquetipo determinado, no por ello se limita a trazarlos con cuatro pinceladas, sino que en general les dedica el espacio necesario para añadir algún matiz que los defina aún mejor y los haga destacar por encima de sus aspectos más tópicos. Por supuesto, sobresale el protagonista principal de la novela, John Scream, aunque no es el único que recibe un tratamiento de lo más acertado; de hecho, incluso llegará a ser superado en algunos momentos por un personaje que no hará su aparición hasta mediada la historia, pero que gracias al carisma de que lo dota el autor consigue amenazar la posición de Scream como figura central sobre la que todo gira.

      Respecto al estilo de escritura, decir que la novela de Magnus se lee con extremada facilidad gracias a un buen equilibrio entre las partes más descriptivas y los diálogos, así como de la acción y los momentos de mayor tranquilidad en los que se aprovecha para profundizar en los personajes. Y en cuanto a la estructura, tenemos capítulos que se agrupan en diferentes sagas como los cómics de cualquier serie regular, aunque la historia fluye de unas sagas a otras sin interrupciones bruscas, de manera que éstas simplemente marcan los límites de cada acto que lleva irremediablemente al siguiente. Y bueno, aunque tenemos la intervención de The Jammers, los personajes protagonistas de su otra novela seriada, no necesitamos saber nada más que lo que aquí se explica sobre ellos, de manera que la estructura narrativa de Los Caídos no se ve afectada por su introducción.

      Puntos negativos que he encontrado durante la lectura de este libro: 1) el que considero principal: la historia no acaba cuando llegamos al final; ya he comentado en alguna ocasión anterior que no tengo ningún problema con los finales abiertos y con que un autor deje cabos sueltos que pueda recuperar en próximos trabajos, pero si se trata de aspectos clave que han venido marcando el desarrollo de la historia que se cuenta entonces me vuelvo bastante intransigente, y es precisamente lo que ocurre en este caso, y con varias tramas además; de hecho, la saga final realmente no es final; importante sí, e impactante, pero no es la traca explosiva que esperaba diera conclusión a la historia, porque como ya digo, no concluye; 2) en el tratamiento de un personaje, el mejor amigo del protagonista, me ha parecido notar cierta improvisación a pesar de que me ha quedado bien claro mientras leía el libro que Magnus tenía bastante bien definida la estructura argumental de las diferentes sagas; pero el hecho es que me ha llamado la atención el caso de ese personaje y su relación sentimental, que comienza ocupando buena parte de los primeros números para después difuminarse y casi desaparecer, aunque no dé la impresión de que se haya llegado a ningún punto especialmente importante que justifique su abandono; y 3) ese personaje tan carismático que mencioné antes y que tiene su primera aparición a mitad del libro ha terminado pareciéndome un elemento excesivamente desestabilizador en el desarrollo de la historia; y es que resulta tan atractivo desde el mismo momento en que aparece, que prácticamente devora a todos los demás, incluido Scream, hasta el punto de que posiblemente, el lector puede llegar a preocuparse más por lo que le ocurre a él que por lo que le ocurre a Los Caídos, y eso, pienso, es peligroso (narrativamente hablando).

      Y bueno, creo que con esto he dicho ya todo lo que quería decir sobre este libro, y la conclusión vendría a ser la siguiente: Los Caídos es un libro de lo más entretenido que se devora más que se lee, el cual disfrutarán sobre todo aquellos aficionados a los cómics de superhéroes dispuestos a sumergirse en un nuevo universo similar en sus cimientos a los ya conocidos de Marvel y DC, y lo peor que se puede decir sobre él es que se trata de una novela básicamente inconclusa. Confío en que Magnus Dagon se anime algún día a continuar esta historia y nos ofrezca esa segunda parte de Los Caídos que estoy seguro que ya esperamos más de uno.

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