Mostrando entradas con la etiqueta Dlorean Ediciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dlorean Ediciones. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de febrero de 2014

"Vindius, el Guerrero del Norte" de Luis Guillermo del Corral

      Las novedades que ha ido publicando Dlorean Ediciones durante su primer año de vida han venido marcadas con el sello de tres líneas o colecciones diferentes: Savage (enfocada básicamente en sus historias más pulp), Tesla (¡steampunk!) y Ciudadela, en la que según la propia editorial encontraríamos historias protagonizadas por "rbaros temibles llegados del frío norte, magos oscuros, expertos nigromantes, enanos que horadan la tierra con sus enormes martillos, mujeres sensuales que manejan el arco como si hubieran nacido con uno en la mano…", o lo que viene a ser lo mismo: fantasía épica de la buena. El último libro publicado dentro de esta colección (hace apenas un par de meses) es el que vengo hoy a reseñar: Vindius, el Guerrero del Norte, escrito por Luis Guillermo del Corraluna de las más recientes incorporaciones a la página de Action Tales, en la que está destacando por su trabajo para la serie The Spider en colaboración con Jose Baixauli, precisamente el artista encargado de realizar también la portada de esta novela.


      En primer lugar, creo que no estaría de más aclarar que Luis Guillermo no lo tenía del todo fácil a la hora de "conquistarme" con su novela. Cuando era un chaval, los libros de Tolkien me aficionaron a la fantasía heroica hasta el punto de hacerme consumir productos afines de manera casi obsesiva, y aprovechando que la editorial Timun Mas hacía su agosto en aquellos años publicando trilogías de este tipo a mansalva, terminé dándome un atracón de elfos, dragones y demás criaturas que me dejó bastante saciado hasta (casi) la actualidad. Sin embargo, ni siquiera en mi época de mayor furor por este género me dio por acercarme a su vertiente más "cruda" o violenta, liderada (al menos en mi cabeza) por el archiconocido Conan, el bárbaro; así que supongo que esto explica por qué después de todos estos años, he afrontado la lectura de Vindius, el Guerrero del Norte, novela reivindicadora de la espada y brujería más genuina, con cierta reticencia, si no con evidentes prejuicios. Sin motivo, eso sí, como he podido comprobar posteriormente.

      La novela se estructura mediante capítulos que funcionan como relatos de lectura independiente (se trata de diferentes aventuras con su principio, desarrollo y conclusión), que sin embargo están interconectados, de manera que no resultan intercambiables y debe mantenerse el orden de lectura establecido por su autor. Este detalle, sumado al hecho de que la primera aventura que leemos es realmente la primera aventura de Vindius (y "origen" de nuestro protagonista) y que la última viene a cerrar lo que podríamos considerar una primera fase importante de su vida, demuestra que Luis Guillermo ha sabido dotar a este libro de una unidad narrativa de la que carecen otros libros con estructuras semejantes, defecto que suele resultarme algo molesto (libros en los que los relatos independientes protagonizados por un mismo personaje son totalmente intercambiables -la primera historia podría haberse colocado en último lugar y nadie se hubiera dado cuenta-, y que como consecuencia, al terminar el libro todo sigue igual que cuando lo empezaste).

      En cuanto a temática, el autor opta por emplazar las aventuras del héroe protagonista en un segmento espacio-temporal real (el norte de la península durante el comienzo de la ocupación romana), sin renunciar por ello a todos esos elementos fantásticos que caracterizan a este tipo de historias. Lo cual, aparte de hacer innecesaria la inclusión en el libro de uno de esos omnipresentes mapas que nunca faltan en toda novela de fantasía épica que se precie de serlo (¡desempolvad vuestros libros de geografía e historia si queréis saber por dónde se mueve Vindius!), le da cierto matiz "patrio" a las aventuras que aquí se cuentan, que a mí por lo menos me ha parecido muy original (como ya digo, no soy un lector habitual de este género, así que no sé si esto es algo que suela hacerse con frecuencia). Por lo demás, Luis Guillermo deja pocos "palos" sin tocar, lo que contribuye en gran medida a que el lector nunca se aburra con sus aventuras: criaturas mitológicas, dioses, brujas, zombis, hechiceros rencorosos, hombres lobo, ánimas perdidas, tribus salvajes, demonios... ¡e incluso viajes en el tiempo! En fin, una buena cantidad de historias entre las que destacaría aquella en la que se introducen elementos de la mitología nórdica de forma muy acertada, a mi parecer (con especial interés en unos elementos muy concretos que yo mismo utilicé en un relato que escribí hace años para Action Tales). 

      Por último, señalar que el estilo del autor no es del tipo sencillo y de consumo rápido, en el que se prima lo que se está contando sobre el cómo se cuenta, sino que se inclina por el uso de cierto barroquismo y lenguaje grandilocuente, que no rehuye ni las metáforas ni las descripciones ricas en numerosos adjetivos, de ésos que pocas veces se emplean en una conversación mundana. Un estilo que, reconozco, tras la lectura de las primeras páginas (unido a lo que ya comentaba antes sobre mi poca predisposición hacia este tipo de literatura), me hizo pensar que el libro podía hacérseme un poco "cuesta arriba" y que no llegaría a engancharme del todo; pero no, mis temores iniciales resultaron ser totalmente infundados, y una vez "hecho" a la forma de narrar de Luis Guillermo (y comprobado que este uso del lenguaje no afectaba al ritmo de la narración en modo alguno) puedo afirmar ahora que he disfrutado mucho con esta colección de relatos.

      En definitiva... ¿qué hemos aprendido hoy? Pues, por ejemplo, que no siempre puedes saber de antemano lo que va a gustarte o no, y aunque los "filtros" que uno establece para sí mismo pueden resultar útiles para evitar horas de tedio provocadas por lecturas que ya intuías que no te iban a gustar, a veces (pues ningún filtro es fiable al cien por cien) te alejan de obras que merece mucho la pena conocer de primera mano, y sin duda, Vindius, el Guerrero del Norte ha sido para mí una de esas obras (y me alegro mucho de que los haya sorteado).   

Así que ya sabéis: si os atrae la espada y brujería, a por ella, y si no... pues también.

sábado, 1 de febrero de 2014

"Lendaria" de Josué Ramos

      En 2013, Dlorean Ediciones apostó fuerte por el steampunk publicando nada menos que cuatro libros enmarcados dentro de este subgénero: la antología Steam Tales en abril, y posteriormente, con motivo de la celebración del Eurosteam a finales de septiembre, las novelas La Máquina del Juicio Final de Raúl Montesdeoca (ya reseñada en este blog), El Dirigible de Joseph Remesar (aún en mi lista de espera) y la que hoy vengo a reseñar, Lendaria de Josué Ramos.


      Lendaria es una novela definida por su propio autor como una space opera steampunk, y sin duda se trata de una definición de lo más acertada. La aventura trepidante, los escenarios (interplanetarios) exóticos, los villanos en las sombras y los héroes de una pieza marcados por su firmeza de convicciones son los verdaderos protagonistas de esta historia de reparto coral en la que sólo uno de los personajes se mantiene en el centro de la acción hasta el final (e incluso éste no hace acto de presencia hasta el tercer capítulo). Y todos estos elementos, característicos de este tipo de relatos en los que la búsqueda de la aventura por la aventura se impone a la ciencia ficción más pura (y fría, quizá), vienen sazonados, cómo no, con el correspondiente aderezo steampunk que alcanza hasta a los navíos espaciales, tal y como y nos muestra la soberbia portada de Néstor Allende.

      La novela se lee con gran facilidad (y rapidez) gracias al estilo poco dado a las florituras de su autor, la importancia que tienen los diálogos a la hora de hacer avanzar la historia y una estructura argumental muy accesible articulada mediante el uso de capítulos de corta extensión y un cambio frecuente de personajes coprotagonistas que dota al conjunto de una agilidad muy conveniente en este tipo de historias. Es posible que la caracterización de personajes sea la mayor perjudicada con un planteamiento como éste, puesto que su recambio continuo unido al avance frenético de la acción provoca que de muchos de ellos apenas se nos cuente más que unos pocos detalles que los sitúe convenientemente en la historia para cumplir con la función que les toca representar, pero también es cierto que profundizar más en ellos hubiera supuesto ralentizar el ritmo de la narración, lo cual estoy seguro que no era deseo del autor.

      En el apartado "quejas y manías del reseñador que posiblemente sólo interesan (o molestan) al reseñador", voy a señalar dos detalles: 1) no me gusta el uso de la segunda persona del singular acompañado de los tiempos verbales en presente intercalado con el de la tercera persona en pasado del relato propiamente dicho, máxime cuando este narrador que se dirige al lector no forma parte de la historia, y 2) la ambientación steampunk espacial en un presumible futuro me falla en algunas ocasiones: por un lado, se ofrecen detalles en según qué momentos sobre artefactos que efectivamente funcionan mediante la combustión de carbón o similares, o presentan otras características netamente retrofuturistas, pero por otro, no son pocos los aspectos de ciencia ficción que yo consideraría no-steampunk que salpican esta novela, como los saltos al hiperespacio, los ordenadores o el uso de cables (¿USB? ¿firewire?) para la conexión e intercambio de datos; la verdad es que por más vueltas que le he dado al asunto no he sido capaz de inferir un fundamento tipo "vapor y tuercas" que le diera explicación a este tipo de tecnologías.

      En cualquier caso, y obviando estos detalles menores que en modo alguno entorpecen la lectura de Lendaria, puedo afirmar que aquéllos que busquen una entretenidísima lectura steampunk con navíos espaciales, gobiernos interplanetarios con un perverso afán expansionista y héroes dispuestos a hacerles frente aun a costa de su propia integridad, no se verán defraudados por esta novela de Josué Ramos, que sin duda, les ofrecerá unas excelentes horas de aventura y diversión.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Repaso a mis lecturas del 2013

      El año se acaba y si por algo se caracterizan estas fechas, además de por el exceso de comida, alcohol y ñoñería, es por ese deseo incontrolado de hacer balance sobre lo que se ha hecho o sufrido durante los últimos doce meses. Aplicado a la lectura, este deseo se traduce en muchas ocasiones en la elaboración de Tops (5, 10 o 12) en los que se recomienda y/o comenta los mejores libros que uno ha leído durante el año que termina, y lo cierto es que yo también me propuse hacer algo parecido; sin embargo, a la hora de abordar semejante empresa, reconozco que me he sentido incapaz de ensalzar unas lecturas sobre otras, por lo que finalmente he decidido limitarme a hacer un repaso general de todos los libros que han pasado por mis manos durante estos meses (incluyendo cuando corresponde los enlaces a las reseñas que ya he escrito sobre algunos de ellos).

      En total, he leído 32 libros durante el año 2013 (algunos me han acompañado durante uno o dos meses, otros me los he ventilado en un día), y si tuviera que destacar una característica de mi actividad lectora durante este año, ésa sería sin duda mi inmersión en la literatura nacional más "joven" y "de género" (terror, pulp, ciencia ficción...), gracias a la decidida actividad de editoriales también jóvenes como Dlorean Ediciones, Tyrannosaurus Books, Editorial Universo o Kelonia Editorial (por mencionar aquellas de las que he leído libros este año, pero que no están ni mucho menos solas en esto). Y es que si el año pasado comencé a darle una oportunidad a este tipo de literatura autóctona con las antologías Actos de Venganza (de Tony Jiménez) o Arkham, ambas publicadas por Tyrannosaurus Books, este año he leído nada menos que 18 libros (más de la mitad del total) susceptibles de ser marcados con esta etiqueta. No está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que en dos casos, no sólo me he limitado a comprar y leer estos libros, sino que además he favorecido su publicación gracias al sistema de crowdfunding organizado por la página de Verkami, motivo por el que tanto la antología Érase una veZ de Kelonia Editorial como La Frati Nigra del autor Lem Ryan llevan impreso mi nombre como uno de los numerosos microfinanciadores que las han hecho posibles (motivo de orgullo para mí, cómo no).

     Sin alejarme de la producción de autores nacionales, este año 2013 ha supuesto para mí el descubrimiento del pulp y el steampunk, un multigénero y subgénero respectivamente, que apenas había probado anteriormente, y de los cuales he catado suficientes (y sabrosas) muestras durante estos últimos meses. De esta forma, y en lo que al pulp se refiere, he podido disfrutar con la primera novela de Miguel Ángel Naharro, La Maldición de la Diosa Araña y la antología Action Tales, ambas publicadas por Dlorean Ediciones, mientras que mi "estreno" con el steampunk ha venido de la mano de otras dos antologías, Ácronos (Tyrannosaurus Books) y Steam Tales, además de la novela La Máquina del Juicio Final de Raúl Montesdeoca (estas dos últimas de Dlorean Ediciones); un "estreno" más que satisfactorio que me ha animado a pillarme recientemente otra novela enmarcada dentro de este subgénero que ya reseñaré en su momento. ¿Y de ciencia ficción más clásica? Pues también he tenido la oportunidad de leer un par de libros autóctonos de este tipo: El Columpio Negro de Lluís Rueda (Tyrannosaurus Books) y Panteón de Carlos Sisí (Minotauro), ambos muy recomendables aunque compartan, a mi ver, un mismo defecto: el último tercio de la novela, aunque correcto, no está del todo a la altura de los dos tercios anteriores, sobresalientes en mi opinión.

      A continuación, toca mencionar mis lecturas hispanas de género de terror o sobrenatural, sin duda muy bien representadas en la lista de este año. Para empezar, ahí han estado las dos primeras novelas de Tony JiménezCinco Tumbas sin Lápida y Drácula vs La Momia: Batalla por Chicago, ambas publicadas por Tyrannosaurus Books, y aunque con enfoques (y propuestas) muy diferentes, igualmente disfrutables; y como segunda entrega de esa línea Monsters Unleashed lanzada por esta editorial (la primera fue el Drácula vs La Momia ya mentado), la segunda novela de Miguel Ángel NaharroDrácula y los Crímenes de Jack el Destripador, todo un divertimento sangriento con sus toques steampunk. Aparte, también he disfrutado con la lectura de la ya mencionada La Frati Nigra, muy bien acompañada por esas otras dos novelas cortas de Lem Ryan que han sido publicadas a raíz del mismo proyecto de crowdfundingKatham y las Sombras del Caos y Cazadores de Vampiros. Y finalmente, y adscritas como las anteriores al género sobrenatural, mencionar también lo mucho que me han gustado tanto El Camino de Baldosas Amarillas de Juan de Dios Garduño (aunque tal y como decía anteriormente sobre El Columpio Negro y Panteón, pienso que la recta final del libro no hace justicia a sus magníficas páginas previas) como la juvenil Olantern, Recolectores de Almas de Jeremías de Manuel (Editorial Universo).

      ¿Algún otro libro de autores "nuestros" que haya leído en 2013? Pues sí, dos más que no he llegado a encajar en los anteriores apartados: Los Caídos de Magnus Dagon, que recopila todas las entregas de este cómic/serial/novela por entregas que ya había ido apareciendo previamente en el blog de su autor, y La Musa. Novela de una Obsesión de Enrique Cabrera Cebrero, que caería dentro de los límites del género negro, aunque con un enfoque muy particular.

     Muy bien, pues hasta aquí los libros nacionales de este año, que como ya decía han sido muchos, pero no los únicos que me han acompañado en mis largas horas de transporte público para ir y volver del trabajo (el tren y el autobús son mis espacios predilectos a la hora de devorar libros). Por ejemplo, en 2013 he leído las últimas novelas de Dan Simmons, autor que venero desde que descubrí sus sagas de Hyperion/Endymion e Illyon/Olympo (auténticas maravillas de la ciencia ficción -Endymion no tanto, pero dejémoslo así-), y que en los últimos tiempos parece decantarse más por el género histórico aunque con toques sobrenaturales; estas novelas han sido El Terror y La Soledad de Charles Dickens (titulada simplemente Drood en su versión original). Mientras que la primera me ha encantado y no se me ha hecho pesada en ningún momento a pesar de su extensión y pasajes más descriptivos (recomiendo su lectura sin reservas), la segunda ha sido harina de otro costal: no la considero mala y se lee razonablemente bien, pero me ha decepcionado un poco. Y ya que hablamos de novelas cuya acción transcurre en el siglo XIX, señalar que este año he leído otros dos libros de la misma época, escritos por un autor no precisamente contemporáneo de Simmons: hablo de Edgar Allan Poe y de su Narración de Arthur Gordon Pym y The Complete Poetry of Edgar Allan Poe (en versión original). La primera resulta quizá algo densa, y no alcanza los niveles de excelencia que puedan hallarse en sus Cuentos, pero en cualquier caso, una buena novela; la segunda... vale, lo admito: la poesía de Poe en su idioma natal me ha resultado realmente difícil de seguir, así que al final me limité a leer los poemas más famosos (The Raven, Annabel Lee...) y dejé pasar el resto; pero oye, si alguien controla el idioma hasta el punto de poder leerlo entero sin problemas, totalmente recomendable.

      Este año también he leído libros "de cine", destacando el apabullante (por la cantidad de información que incluye) pero no por ello menos fascinante Cómo se hizo Blade Runner: Futuro en negro de Paul M. Sammon. Una auténtica pasada que es imposible que te deje duda alguna sobre todo lo que rodeó a la adaptación de la novela de Philip K. Dick; y ya que menciono a este autor, aprovecho para apuntar que otro de mis libros del 2013 ha sido Fluyan mis lágrimas, dijo el policía, donde Dick quizá no esté tan brillante como en Ubik o El hombre en el castillo, pero en cualquier caso me ha gustado mucho. Pero estábamos hablando de libros "de cine", y de este tipo también he leído Las réplicas más divertidas del cine de Jean-Claud Brialy, cuyo título no lleva a engaño y principal virtud es que te deja con muchísimas ganas de ver (o revisitar) infinidad de clásicos cinematográficos. Por último, incluyo también en este apartado Los niños del Brasil de Ira Levin que tuvo una exitosa adaptación hace una buena cantidad de años, y cuyo principal defecto, en mi opinión, es que la mayor sorpresa que esconde su argumento no resulta nada sorprendente a estas alturas, pero en fin, si uno consigue hacer un ejercicio de abstracción, y se pone en el lugar de un lector que leyera esta novela hace unos cuarenta años, seguramente valorará de forma más adecuada lo que debió de suponer entonces.

      Seguidamente, toca mencionar dos decepciones: El Último Deseo de Andrzej Sapkowski, primera entrega de la aclamada Saga de Geralt de Rivia y que a mí me ha dejado más frío que un pez, y la antología de relatos de Neil Gaiman, El Cementerio sin lápidas y otras historias negras, que no es que esté mal del todo, pero desde luego no es imprescindible. Ambos se dejan leer y también olvidar.

      Y para terminar, hablemos de libros "serios" (de ésos que puedes mencionar en una charla con gente culta sin temor a que te señalen gritando: ¡friki!). De éstos, han caído en mis manos Libertad de Jonathan Franzen, que realmente se merece todas las críticas positivas que acumula (una auténtica pasada de libro); Tokio Blues de Haruki Murakami, primer y probablemente último libro que leo de este autor, porque no me ha gustado nada (la sobreexposición de vida interior de sus personajes ha podido conmigo); Orlando de Virginia Woolf, en este caso una relectura, así que sabía que iba sobre seguro (con esta autora uno siempre va sobre seguro, de todos modos); y Pedro Páramo y El llano en llamas de Juan Rulfo en un único volumen, que también he disfrutado mucho (la novela ya la había leído hace años, pero la recopilación de cuentos ha sido todo un descubrimiento).

      Y hasta aquí hemos llegado, amigos. En realidad, podrían haber sido 33 libros si hubiera concluido ya las cien páginas que me faltan para terminar El viento por la cerradura de Stephen King (una novela perteneciente a la Saga de la Torre Oscura), pero como estos días no he podido ni acercarme a ella, tendrá que entrar en la cuenta del 2014 (eso sí, por lo que llevo leído la recomiendo sin dudarlo).

      Espero no haber aburrido a nadie en demasía con esta entrada (si es que aún queda alguien ahí leyendo este texto). Sólo me resta despedirme confiando en que pasen ustedes un 2014 de lo más interesante... ¡leyendo libros!

lunes, 21 de octubre de 2013

"La Maldición de la Diosa Araña" de Miguel Ángel Naharro

      No voy a decir que haya abordado la lectura de este libro con dudas sobre lo que podía encontrar en él, ni que me haya sorprendido el buen sabor de boca que me ha dejado al concluirlo. De hecho, no creo que nadie que haya leído aunque sólo sea una parte de los numerosos relatos que ha escrito Miguel Ángel (también conocido como Doc Banner) durante los últimos diez años pueda ahora verse sorprendido por su primera novela, punta de lanza además de esa nueva editorial empeñada en potenciar todos esos géneros que tanto nos gustan y que no siempre se encuentran bien representados en el pánorama actual: Dlorean Ediciones.
 

      Y es que aquí tenemos una novela que sin en el más mínimo complejo apuesta por la aventura en estado puro, donde siempre puede ocurrir cualquier cosa y todas las influencias son bien recibidas. Una novela donde los personajes apenas tienen tiempo de reposar, mientras los diferentes escenarios se suceden sin respiro transmitiendo una verdadera sensación de aventura total.

      Las influencias y homenajes que pueden encontrarse entre sus páginas son númerosos, destacando en un primer momento la figura de Indiana Jones. Circunstancia nada sorprendente si tenemos en cuenta que Lucas y Spielberg trabajaron en sus películas por el mismo ímpetu que mueve a Miguel Ángel: una admiración y deseo de dignificar un tipo de historias de aventuras que vivieron su momento de mayor esplendor durante los años treinta y cuarenta del pasado siglo. De esta forma, creo que no es tanto que el autor tome como referencia al Indiana Jones cinematográfico, como que bebe de las mismas fuentes de las que bebieron esas películas. Y bueno, en cualquier caso, no es ni mucho menos la única influencia que puede reconocerse en "La Maldición de la Diosa Araña", donde también se percibe la presencia de autores como Lovecraft, los cómics de superhéroes u otras películas inequívocamente "aventureras" como la clásica "Krull". En definitiva, una unión nada conservadora de multitud de elementos, muchos de ellos reconocibles por todo buen amante de estos géneros, engarzados perfectamente para ofrecernos esta gran aventura que estoy seguro ha hecho disfrutar tanto al autor escribiéndola como a nosotros ahora leyéndola.

      Por otra parte, la edición de Dlorean es bastante correcta, con una portada espectacular de Néstor Allende que además de vendernos el libro con sólo mirarla, nos muestra el aspecto de los protagonistas principales de la historia (eighth wonder incluida). Sólo le pondría algún "pero" a la edición (aprovechando que se trata de su primer lanzamiento, y supongo que aún están "afinando" el engranaje): el tipo de letra (si no es Times New Roman, se le parece mucho) no me parece muy adecuado, por la sensación que puede transmitir de estar leyendo un documento Word, y por otra parte, habría que cuidar un poco más el aspecto del texto: en varias ocasiones se ha perdido la sangría de la primera línea de un párrafo, y de vez en cuando se observan varias líneas seguidas de color grís en lugar de negro. Por supuesto, pequeños detalles que en nada entorpecen la lectura de la novela, pero bueno, creo que de cara a nuevos libros no estaría de más corregir.

      Conclusión: una muy buena novela surgida de una magnífica y encomiable iniciativa por parte de esta nueva editorial, que sin duda promete ofrecernos grandes historias en el futuro.

viernes, 18 de octubre de 2013

"La Máquina del Juicio Final" de Raúl Montesdeoca

      Con motivo de la celebración del Eurosteam el pasado 28 de septiembre, Dlorean Ediciones ha apostado fuerte por el steampunk publicando nada menos que tres novelas enmarcadas dentro de este subgénero de la ciencia ficción, una de las cuales es la que vengo a reseñar aquí.


      "La Máquina del Juicio Final" es la primera novela protagonizada por Patrick Steed y Asa Ishikawa, la singular pareja de agentes secretos (matrimonio además), que presentó Raúl Montesdeoca hace tan solo unos meses en el primer número de la serie Weird Tales publicada por Action Tales, relato que muy acertadamente ha sido también incluido en este libro a modo de anexo. Y desde luego, estoy seguro que ninguno de los lectores que disfrutara con la lectura de aquel número vaya a sentirse ahora defraudado con este libro.

      "La Máquina del Juicio Final" es una novela de aventuras pura y dura en la que la acción es la verdadera protagonista desde el mismísimo inicio del primer capítulo, y donde resulta evidente que su autor tiene bien claro qué es lo que ha venido a contar. La pareja protagonista reúne las condiciones necesarias de ingenio, habilidad y capacidad de combate para poder embarcarlos sin problema en un viaje por medio mundo en el que hallarán enemigos deseosos de matarlos y/o capturarlos casi en cada esquina, mientras se enfrentan incluso a fuerzas supuestamente en su propio bando que harán todo lo posible por hacerles fracasar en su misión. Un auténtico festival de la aventura por la aventura en el que Raúl que se detiene lo justo para caracterizar a sus personajes de manera que a uno le importe lo que les ocurre, aunque sin detenerse nunca más de lo necesario antes de lanzarlos hacia su siguiente explosión de adrenalina.

      En esta novela podemos encontrar dos líneas argumentales independientes pero entrelazadas que reciben un tratamiento desigual: mientras que la que tiene que ver la misión de nuestros protagonistas (y que da título al libro) se resuelve al concluir la novela, aunque dejando algún cabo suelto que podría (y debería) resolverse en otra historia, la resolución de la segunda queda claramente en el aire, y a pesar de su peso en la novela, realmente no obtenemos más que una presentación de la misma y la primera parte de su desarrollo. Entiendo que "La Máquina del Juicio Final" ha sido escrita con vocación de continuidad, y como una serie pulp de las buenas, esto es sólo la primera entrega de las que se preven serán numerosas aventuras protagonizadas por Steed & Ishikawa. Sin embargo, debo confesar que no me gusta demasiado encontrar este enfoque en un libro, y aunque suelo ser "permisivo" con el hecho de dejar cabos sueltos que puedan ser retomados en futuras historias, cuando a un subargumento se le otorga el peso que se le ha concedido a esta segunda línea argumental que comento en una historia, pienso que éste debe resolverse, aunque sólo sea de forma provisional si más adelante se decide seguir tirando de ese hilo. No es por ser agorero, pero creo que lo mejor a la hora de escribir una novela es hacerlo pensando en que quizá nunca tenga una continuación, y por si acaso, dejarlo si no todo, casi todo, bien atado. O al menos ésa es mi opinión.

      Al margen de ese detalle que comento, el desarrollo argumental de la historia me ha gustado bastante, principalmente porque tiene un ritmo tan frenéticamente conseguido que te engancha antes de que te des cuenta y te hace leer el libro del tirón (sólo me ha durado cuatro días), y por otra parte, no resulta predecible y encierra varias sorpresas que incentivan en gran medida su lectura. Eso sí: entiendo la decisión editorial de relegar la historia de presentación al final del libro como anexo (pues al fin y al cabo, la novela es la auténtica protagonista aquí, y ese relato ya está disponible de forma gratuita en Action Tales), pero lo cierto es que se trata de un prólogo en toda regla de la novela, y una vez leído, me he dado cuenta de que hubiera preferido hacerlo en primer lugar.

      En definitiva, "La Máquina del Juicio Final" es una excelente lectura que dudo mucho que decepcione a ningún amante de la novela de aventuras salpicada con esos detalles de ciencia ficción y fantasía que tanto nos gustan, y en la que los únicos defectos que he encontrado realmente no entorpecen en nada su disfrute... siempre y cuando Raúl Montesdeoca nos siga ofreciendo nuevos relatos.

jueves, 17 de octubre de 2013

Action Tales: Antología Pulp

      Para estrenar este blog, qué mejor opción que recuperar la reseña que escribí hace sólo unas semanas sobre el libro Action Tales: Antología Pulp publicado por Dlorean Ediciones, en el que participo con el relato Lo que subyace.


      Por si alguien no lo sabe, Action Tales es una página dedicada a la publicación de fan fictions (historias protagonizadas por personajes de cómics, películas, series de TV, etc.) que este año 2013 cumple sus primeros 10 años de vida, y como parte de los actos conmemorativos, se ha publicado esta antología pulp en la que podréis encontrar 18 relatos con sus 18 ilustraciones correspondientes, realizadas por los habituales de la página junto con algunos artistas invitados.

      En mi caso, llevo escribiendo para Action Tales casi desde el principio, siendo la serie de Green Lantern aquella donde más he participado, y en esta antología, he contribuido con una historia protagonizada por un personaje de creación propia, Agente Nº2, con el que he tratado de fusionar el ambiente de ciencia ficción que más me gusta con la figura del justiciero enmascarado surgido en los años 30 del siglo pasado.

      Y bueno, a continuación paso a reseñar los relatos que componen esta antología:

"¡Corre!" de Roberto Cruz
Un relato que me ha parecido puro pulp negro (de género negro, quiero decir) con un comienzo arquetípico que funciona muy bien, con ese personaje que se nos presenta en una situación extrema para después retroceder varias horas en el tiempo para explicarnos quién es y cómo ha llegado hasta allí. El héroe, por otra parte, una presencia ominosa más que personaje que Roberto consigue trazar perfectamente con la poca información que nos da él (bueno, información, lo que se dice información, ninguna). En conclusión, una historia sencilla que destaca precisamente por lo bien que se aprovecha esa sencillez argumental.
En el lado negativo, no estoy seguro de si Roberto lo ha hecho a propósito o no, pero el narrador cambia con frecuencia de la primera a la segunda y tercera persona, en alguna ocasión incluso dentro de la misma frase, lo cual me ha resultado un poco raro al leerlo.
La ilustración, también de Roberto, estupenda, claro, con una imagen más que adecuada del Arquero, aunque pienso que quizá debería haberse realizado para ser reproducida en blanco y negro, y no en color (la de Roberto no es la única, según he visto al hojear el libro).

“Die Glocke” de Néstor Allende
Extenso relato de género bélico-ucrónico-steampunk-scifi ( :P ) que destaca por su estilo descriptivo, muy preocupado por el detalle, y que podría dividirse en dos partes: una primera centrada básicamente en un choque militar con un aire a lo “Los Cañones de Navarone” o “El Día más Largo”, y otra segunda que a pesar de mantener el tono bélico, tira más por el camino de la ciencia ficción. Tengo que reconocer que a mí, que nunca me han ido mucho las historias de guerra, me ha gustado más esta segunda, sobre todo porque al recrearse Néstor en todos esos detalles sobre diferentes tipos de armamento o estrategias de asalto militar, por comparación, la primera parte se me ha hecho más durilla de leer.
Lo peor de este relato, diría yo, es que está planteado como un capítulo dentro de una historia más larga, y por tanto hay varios detalles que me han llamado mucho la atención y de los que me gustaría saber más, que sin embargo quedan sin resolver. O dicho de otro modo: te deja con ganas de más, pero no hay más :)
La ilustración, también obra de Néstor, tiene fuerza y transmite muy bien el tono del relato.

“El Tesoro de la Selva” de Joaquín Sanjuan
En este relato tenemos una muestra del pulp más aventurero, en el que el autor nos ofrece una muy curiosa y simpática reinterpretación de “El Libro de la Selva” que ya viene anunciada por el mismo nombre de nuestros héroes protagonistas: Bageera & Baloo. Aunque reconozco que nunca he llegado a leer el origen literario de estos personajes, la película de dibujos animados me ha servido de guía para reconocer a todos los que intervienen y lo que puede esperarse de ellos, y vaya, la verdad es que me ha parecido una historia divertida. Eso sí, me he quedado con la duda sobre en qué entorno se mueven y en qué época, porque al final este detalle ha quedado un poco difuso para mí (sobre todo por la inclusión de pistolas, que ha modificado mi primera impresión): ¿se trata de un pueblo de la India en los años 30-40?
Lo único que quizá pueda criticarle al relato es su sencillez argumental, pero entiendo que el objetivo del autor no iba por ahí, y estaba más centrado en la interpretación de los personajes.
La portada de Jose Manuel Triguero, sencilla y sin grandes alardes, pero efectiva.

“El Extraño Caso del Destripador Maldito” de Gloria Font
¿Cómo no me iba a gustar un relato protagonizado por un detective a la vieja usanza, fiel traslación de Sherlock Holmes? ¿Cómo no me iba a gustar un relato estructurado como una larga escena en dos actos que avanza a ritmo de buenos diálogos? ¿Cómo no me iba a gustar un relato de “descubre al culpable” con sus pistas y giros correspondientes? ¿Cómo no me iba a gustar un relato en la que se hace referencia a los Cárpatos (en lugar de la más común región de Transilvania)? :P
Pues sí, efectivamente, me ha encantado este relato; no sólo por lo bien escrito y estructurado que está, sino también (y aquí entra en juego ya la subjetividad), por incluir toda una serie de elementos que disfruto mucho, tanto en mi papel de lector como en el de aspirante a escritor.
La portada de Moisés López, por otra parte, también me gusta bastante, aunque posiblemente su estilo (estupendo estilo, diría yo) no le dé ese toque decimónico o de primeros del siglo XX que quizá sería más apropiado para representar al personaje protagonista.

"El Juicio de Dios" de Alexis Brito Delgado
Otro relato de género bélico, aunque desprovisto de cualquier componente fantástico, que Alexis sitúa durante la Guerra de los Treinta Años con un nuevo miembro del linaje Stark, de nombre Ulrich, como protagonista. Una historia intensa con un fuerte componente histórico, que a pesar de su lenguaje tremendamente descriptivo y de no escatimar en explicaciones sobre este conflicto bélico, no resulta en ningún momento farragosa, ni permite que perdamos el hilo de lo que el autor ha venido a contarnos. Y en medio de todo esto, un protagonista bronco que cumplirá con su misión cueste lo que cueste.
Señalar, ya que estamos, que no había vuelto a leer una historia de Alexis desde el libro dedicado a Dorian Stark que publicó hace unos años, pero yo diría que su estilo ha mejorado desde entonces (sin querer menospreciar su trabajo anterior).
La ilustración de Jaime Martínez y Santiago Ramos es muy buena (con esta pareja de lujo qué podíamos esperar si no), pero como ya mencionaba en otra reseña, no me termina de convencer la reproducción en blanco y negro de ilustraciones realizadas en color.

"La Casa de las Bellas Durmientes" de Ana Morán Infiesta
Intrigante y curiosa mezcla de género negro y ¿steampunk? con leve carga erótica que funciona realmente bien, y que sobre todo, te deja con ganas de saber muchas más cosas sobre este mundo del que apenas se llegan a dar unas cuantas pinceladas. Protagonista femenina, detective privado y con un pasado que todavía la atormenta (el cual, o más bien la cual, participa activamente en esta historia), envuelta en un caso que engancha al lector aunque tampoco depare demasiadas sorpresas, porque aquí lo realmente importante es Diana Hunt y todo lo que la rodea. Relato bien escrito y con buen ritmo narrativo. ¿Qué más se puede pedir?
La ilustración de José Ángel Pater, sencilla pero efectiva, nos muestra tanto el aspecto y actitud de la protagonista como la atmósfera del relato, así que muy bien.

"La Resurreción de los Tzin" de Gabriel Romero de Ávila
Si la norma general en los relatos que reúne esta antología viene siendo la de tratarse de historias en las que nuestros héroes/antihéroes protagonistas ya tienen una carrera a sus espaldas como tales, en esta ocasión podría decirse que asistimos al nacimiento de uno de ellos, que suponemos iniciará su “lucha contra el mal” (así en general) tras lo ocurrido aquí.
Hace años que leo relatos de Gabriel, y teniendo en cuenta la extensión media de sus relatos, eso supone que llevo leídas una buena cantidad de páginas salidas directamente de su cabeza. Desde esta perspectiva, debo decir que me ha soprendido muy gratamente con esta historia: 1) porque demuestra que su estilo sigue evolucionando claramente a mejor (y puedo asegurar que ya partía de un buen nivel cuando lo conocí) y 2) porque en esta ocasión ha conseguido lo que en otras ocasiones él mismo veía difícil conseguir: sintetizar al máximo, hasta destilar una historia que cuenta mucho sin extenderse demasiado.
La ilustración de Entiman posiblemente no luce tan bien como otras de las que podemos encontrar en esta antología, pero por otro lado, incluye los elementos clave del relato que presenta.

“La Sangre del Tiempo” de Carlos J. Eguren
¿Dimensiones alternativas? ¿Asincronías temporales? ¿Amenazas que ponen en peligro el mismo tejido de la realidad? Bueno, para qué lo voy a negar: Carlos me tenía ganado para su causa desde el mismo momento en que empecé a leer este relato protagonizado por una cazadora implacable que ya acojona incluso antes de hacer acto de presencia.
Un relato muy curioso con mezcla de infinidad de elementos (todos ellos molones :) ), bien escrito y que, una vez más, te deja con ganas de saber más sobre esta Maverick, La Mil Veces Maldita (sobrenombre aún más molón) y el mundo del que procede.
La ilustración es de Calavera Diablo, y con eso está dicho todo :)

“Lady Dominus” de Adolfo Rodríguez
Uno de los relatos que más se acercan a mi concepto de pulp de toda la vida, con justiciero enmascarado (justiciera en este caso) y sociedad de asesinos incluidos, que comienza muy bien, enganchándote rápidamente a la historia, introduce muy correctamente a la heroína arquetípica y está bastante bien escrito. Sin embargo, en lo que respecta a su desarrollo argumental, tengo que reconocer que conforme se aproxima su conclusión pierde algunos enteros debido al comportamiento un poco extraño (desde mi punto de vista) que muestran tanto la protagonista como sus antagonistas. No sé, pero yo diría que no se comportan con toda la lógica que uno podría suponerle a sus acciones, y eso me ha dejado con la sensación de que algo fallaba (aunque igual son cosas mías).
La ilustración de Juanma Cañada Aguilera me ha gustado mucho, por otra parte, y me parece perfecta para presentar el relato.

“La Marca de Caín” de Luis Guallar Luján
El “western” no se encuentra precisamente en mi top personal de géneros favoritos, pero está claro que una historia bien contada es siempre una historia bien contada, y si además viene aderezada con un buen aliño “Lovecraft”, pues entonces queda poco de lo que quejarse. Un argumento sencillo pero muy bien desarrollado, con un protagonista carismático que cumple perfectamente el papel de tipo duro y cínico pero con sus propios principios; y aparte, el ataque de los bichos (salen en la ilustración, así que no descubro nada) está descrito con mucha intensidad.
La ilustración es de José Baixauli, y por supuesto, es muy, muy chula (héroe y bichos en perfecta composición).

“Mecánicos Cenozoicos” de David Ruiz del Portal
Mucho me temo que no he conseguido “conectar” con este relato. En primer lugar, tanto la introducción oficial, que nos da todos los detalles sobre el mundo en el que tiene lugar la historia, como la “oficiosa” que viene a continuación, poniéndonos al día sobre el pasado del personaje protagonista, me parecen expositivas en exceso, y en mi opinión, incluso prescindibles porque tampoco veo necesario que el lector tenga tantos datos; y si lo fuera, no creo que sea la mejor forma de darlos. En segundo lugar, la historia en sí… pues lo cierto es que está bien escrita, y realmente no encuentro nada negativo que decir sobre ella salvo que no he conseguido engancharme. Estas cosas pasan…
La ilustración de Alfonso Pinedo me gusta, capta bien el movimiento de la escena y nos muestra una parte del relato; bueno, me gusta todo a excepción de ese brazo que dispara hacia atrás que se ha quedado un poco rígido.

“La Sombra Interior” de Miguel Angel Naharro
Aquí tenemos otro de los relatos de esta antología protagonizado por un justiciero enmascarado, puro estilo pulp, en lo que sería la primera entrega de un serial dedicado a este Mortalshade (nombre molón). Así, tras una breve introducción en la que vemos a este personaje en acción, la historia se sitúa en el pasado para contarnos un origen de los de toda la vida, y cómo no, con tono muy pulp (los poderes también muy molones).
La única pega que le pondría a este relato es que se hace corto, y realmente se echa de menos que después de narrar su origen se pasara al presente para contarnos algo más; por ejemplo, aunque sabemos cuál su objetivo principal en su particular lucha contra el crimen, poco averiguamos sobre el resto de su vida en el presente (posibles personajes secundarios, circunstancias que le rodean, etc.). Pero en fin, que muy bien, por lo demás.
La ilustración de José Baixauli, una vez más, muy buena. Me encanta la composición y su dominio de la anatomía.

“Pistoleros del Infortunio” de Guillermo Moreno
Relato adscrito al subgénero de “weird western” (si es que he entendido bien lo que eso significa) en el que Guillermo, con muy pocas páginas, se las arregla para presentar al héroe protagonista, a sus compañeros de aventuras (precisamente aquí asistimos a la formación de este particular grupo), el mundo en el que viven, una aventura con mucha acción y de regalo, planta las semillas para futuras historias. Bueno, yo diría que no se le puede pedir más, ¿no?
En cuanto al estilo de escritura, yo diría que veo a Guillermo más “suelto” en los fanfics que está publicando actualmente en Action Tales que en este relato, pero como si no me equivoco esta historia sería anterior, sólo significa que el autor sigue mejorando :)
La ilustración de Jacobo González está muy bien: sencilla pero muy adecuada, y el héroe perfectamente retratado.

“¡Y el Fuego Traerá la Verdad!” de Ivan Landa
Relato con justiciero enmascarado de protagonista, envuelto en una historia de género negro sin toques sobrenaturales o de ciencia ficción añadidos como ocurre en otros de los recopilados en esta antología; simplemente, un asesinato cuyo responsable hay que descubrir, bares clandestinos, delincuentes de los bajos fondos, criminales con influencias… En fin, todas esas cosas que funcionan tan bien en un relato de género negro y que Iván enlaza con aparente sencillez en una historia bien desarrollada con un final que nos depara una pequeña sorpresa y deja retratado muy bien a nuestro héroe protagonista.
La ilustración es en este caso de Olga Masiá, y además de presentarnos perfectamente a Night Fury, me ha parecido que está muy currada.

“Pantera” de Raul Montesdeoca
Este relato explora una de las vertientes del pulp menos representadas en esta antología, que no es otra que la del justiciero/aventurero (de sexo femenino, en este caso) en la jungla siguiendo la estela de Tarzán, pero asumiendo el concepto de legado que me ha recordado al de El Hombre Enmascarado, otro héroe que también se movía en estos ambientes, aunque aquí no se pretende que siempre se trata de la misma persona, claro.
Una historia muy bien escrita, una protagonista bien definida y un argumento desarrollado con muy buen ritmo… ay, me temo que hasta el mismo final. Porque puedo perdonarle a Raúl que resuelva el conflicto final sin recrearse un poco más para permitir que nuestra heroína se luzca todo lo que hubiera podido (en mi opinión), pero es que al margen de esto, me hubiera gustado que se zanjara de forma algo más explícita lo que ocurrirá a continuación con los verdaderos antagonistas de esta historia (porque podemos suponer que nada agradable, pero después de ver el peso que tienen en todo lo que ocurre, obviarlos al final así sin más… no sé…).
La ilustración de José Baixauli muy buena y muy adecuada, aunque por comparación, quizá sea la menos espectacular de las que ha realizado para esta antología.

“La Oscuridad Que Devora” de Tony Jiménez
¿Justiciero enmascarado? Efectivamente. ¿Ciudad echada a perder con una gran necesidad de que alguien ponga un poco de orden? Efectivamente. ¿Historia arquetípica de género negro? Pues va a ser que no :) Y es que a pesar de que la misión que tiene afrontar el protagonista sí que podría considerarse típica dentro de los límites de ese género, Tony cambia rápidamente las reglas del juego al impregnar todo su relato con un fuerte componente sobrenatural.
El personaje resulta muy interesante, tanto por lo poco que sabemos de él como por lo mucho que no, pero lo que sin duda acapara el protagonismo de la historia es la propia ciudad en la que todo tiene lugar: Darkgate City. Una ciudad con infinitas posibilidades que sin duda darían para una buena cantidad de nuevas historias (que ciertamente me gustaría poder leer algún día :) ).
La ilustración de José Baixauli (¡otra vez él!) es la que más me ha gustado de todas las que ha dibujado para esta antología, porque al margen de por su estilo y composición, destaca por su dinamismo y el representar fielmente una escena del relato (y el diseño de The Dark me encanta, por cierto).

“Venganza” de Francisco Domínguez Cruz
Relato que en esta ocasión se centra en la figura del héroe experto en artes marciales (que no dudo que debe tener sus buenos referentes en el pulp clásico, pero que a mí me ha recordado a Puño de Hierro), y el cual se plantea como la primera historia del personaje, que como en los buenos seriales clásicos, nos cuenta su origen y primera acción justiciera que, por supuesto, está muy ligada a su propio pasado.
Historia bien escrita con un estilo directo que va al grano, la cual no se extiende más de lo necesario en su presentación y definición del personaje protagonista mediante el uso de flashbacks encadenados que funcionan la mar de bien para enlazar su presente con su pasado.
La ilustración del mismo Francisco Domínguez es muy sencilla, y no diría que espectacular, pero nos muestra a los tres personajes principales de la historia, lo cual está bien.

"Lo que subyace" de Jerónimo Thompson
No, no, tranquilos que no voy a reseñar mi propio relato (mi ego no llega a tanto :P ) pero no quería terminar este maratón de reseñas (mini-reseñas, en realidad, ¡pero son muchas!) sin mencionar la ilustración que ha dibujado Juan Andrés Campos Maíllo para presentar esta historia.Una ilustración de composición sencilla, únicamente presentando al héroe protagonista, pero que a mí me encanta por el buen uso que hace del blanco y negro. Trazos simples, sin excesivo detallismo, pero qué bien le ha quedado ;)


      Y aquí concluye mi repaso a los relatos de esta antología. Sólo me queda recordar que el libro cuesta 14,95 euros, y si alguien está interesado puede comprarlo, por ejemplo, en la misma página de la editorial (gastos de envío gratuitos): Dlorean Ediciones: Colección Savage