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lunes, 30 de diciembre de 2013

Repaso a mis lecturas del 2013

      El año se acaba y si por algo se caracterizan estas fechas, además de por el exceso de comida, alcohol y ñoñería, es por ese deseo incontrolado de hacer balance sobre lo que se ha hecho o sufrido durante los últimos doce meses. Aplicado a la lectura, este deseo se traduce en muchas ocasiones en la elaboración de Tops (5, 10 o 12) en los que se recomienda y/o comenta los mejores libros que uno ha leído durante el año que termina, y lo cierto es que yo también me propuse hacer algo parecido; sin embargo, a la hora de abordar semejante empresa, reconozco que me he sentido incapaz de ensalzar unas lecturas sobre otras, por lo que finalmente he decidido limitarme a hacer un repaso general de todos los libros que han pasado por mis manos durante estos meses (incluyendo cuando corresponde los enlaces a las reseñas que ya he escrito sobre algunos de ellos).

      En total, he leído 32 libros durante el año 2013 (algunos me han acompañado durante uno o dos meses, otros me los he ventilado en un día), y si tuviera que destacar una característica de mi actividad lectora durante este año, ésa sería sin duda mi inmersión en la literatura nacional más "joven" y "de género" (terror, pulp, ciencia ficción...), gracias a la decidida actividad de editoriales también jóvenes como Dlorean Ediciones, Tyrannosaurus Books, Editorial Universo o Kelonia Editorial (por mencionar aquellas de las que he leído libros este año, pero que no están ni mucho menos solas en esto). Y es que si el año pasado comencé a darle una oportunidad a este tipo de literatura autóctona con las antologías Actos de Venganza (de Tony Jiménez) o Arkham, ambas publicadas por Tyrannosaurus Books, este año he leído nada menos que 18 libros (más de la mitad del total) susceptibles de ser marcados con esta etiqueta. No está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que en dos casos, no sólo me he limitado a comprar y leer estos libros, sino que además he favorecido su publicación gracias al sistema de crowdfunding organizado por la página de Verkami, motivo por el que tanto la antología Érase una veZ de Kelonia Editorial como La Frati Nigra del autor Lem Ryan llevan impreso mi nombre como uno de los numerosos microfinanciadores que las han hecho posibles (motivo de orgullo para mí, cómo no).

     Sin alejarme de la producción de autores nacionales, este año 2013 ha supuesto para mí el descubrimiento del pulp y el steampunk, un multigénero y subgénero respectivamente, que apenas había probado anteriormente, y de los cuales he catado suficientes (y sabrosas) muestras durante estos últimos meses. De esta forma, y en lo que al pulp se refiere, he podido disfrutar con la primera novela de Miguel Ángel Naharro, La Maldición de la Diosa Araña y la antología Action Tales, ambas publicadas por Dlorean Ediciones, mientras que mi "estreno" con el steampunk ha venido de la mano de otras dos antologías, Ácronos (Tyrannosaurus Books) y Steam Tales, además de la novela La Máquina del Juicio Final de Raúl Montesdeoca (estas dos últimas de Dlorean Ediciones); un "estreno" más que satisfactorio que me ha animado a pillarme recientemente otra novela enmarcada dentro de este subgénero que ya reseñaré en su momento. ¿Y de ciencia ficción más clásica? Pues también he tenido la oportunidad de leer un par de libros autóctonos de este tipo: El Columpio Negro de Lluís Rueda (Tyrannosaurus Books) y Panteón de Carlos Sisí (Minotauro), ambos muy recomendables aunque compartan, a mi ver, un mismo defecto: el último tercio de la novela, aunque correcto, no está del todo a la altura de los dos tercios anteriores, sobresalientes en mi opinión.

      A continuación, toca mencionar mis lecturas hispanas de género de terror o sobrenatural, sin duda muy bien representadas en la lista de este año. Para empezar, ahí han estado las dos primeras novelas de Tony JiménezCinco Tumbas sin Lápida y Drácula vs La Momia: Batalla por Chicago, ambas publicadas por Tyrannosaurus Books, y aunque con enfoques (y propuestas) muy diferentes, igualmente disfrutables; y como segunda entrega de esa línea Monsters Unleashed lanzada por esta editorial (la primera fue el Drácula vs La Momia ya mentado), la segunda novela de Miguel Ángel NaharroDrácula y los Crímenes de Jack el Destripador, todo un divertimento sangriento con sus toques steampunk. Aparte, también he disfrutado con la lectura de la ya mencionada La Frati Nigra, muy bien acompañada por esas otras dos novelas cortas de Lem Ryan que han sido publicadas a raíz del mismo proyecto de crowdfundingKatham y las Sombras del Caos y Cazadores de Vampiros. Y finalmente, y adscritas como las anteriores al género sobrenatural, mencionar también lo mucho que me han gustado tanto El Camino de Baldosas Amarillas de Juan de Dios Garduño (aunque tal y como decía anteriormente sobre El Columpio Negro y Panteón, pienso que la recta final del libro no hace justicia a sus magníficas páginas previas) como la juvenil Olantern, Recolectores de Almas de Jeremías de Manuel (Editorial Universo).

      ¿Algún otro libro de autores "nuestros" que haya leído en 2013? Pues sí, dos más que no he llegado a encajar en los anteriores apartados: Los Caídos de Magnus Dagon, que recopila todas las entregas de este cómic/serial/novela por entregas que ya había ido apareciendo previamente en el blog de su autor, y La Musa. Novela de una Obsesión de Enrique Cabrera Cebrero, que caería dentro de los límites del género negro, aunque con un enfoque muy particular.

     Muy bien, pues hasta aquí los libros nacionales de este año, que como ya decía han sido muchos, pero no los únicos que me han acompañado en mis largas horas de transporte público para ir y volver del trabajo (el tren y el autobús son mis espacios predilectos a la hora de devorar libros). Por ejemplo, en 2013 he leído las últimas novelas de Dan Simmons, autor que venero desde que descubrí sus sagas de Hyperion/Endymion e Illyon/Olympo (auténticas maravillas de la ciencia ficción -Endymion no tanto, pero dejémoslo así-), y que en los últimos tiempos parece decantarse más por el género histórico aunque con toques sobrenaturales; estas novelas han sido El Terror y La Soledad de Charles Dickens (titulada simplemente Drood en su versión original). Mientras que la primera me ha encantado y no se me ha hecho pesada en ningún momento a pesar de su extensión y pasajes más descriptivos (recomiendo su lectura sin reservas), la segunda ha sido harina de otro costal: no la considero mala y se lee razonablemente bien, pero me ha decepcionado un poco. Y ya que hablamos de novelas cuya acción transcurre en el siglo XIX, señalar que este año he leído otros dos libros de la misma época, escritos por un autor no precisamente contemporáneo de Simmons: hablo de Edgar Allan Poe y de su Narración de Arthur Gordon Pym y The Complete Poetry of Edgar Allan Poe (en versión original). La primera resulta quizá algo densa, y no alcanza los niveles de excelencia que puedan hallarse en sus Cuentos, pero en cualquier caso, una buena novela; la segunda... vale, lo admito: la poesía de Poe en su idioma natal me ha resultado realmente difícil de seguir, así que al final me limité a leer los poemas más famosos (The Raven, Annabel Lee...) y dejé pasar el resto; pero oye, si alguien controla el idioma hasta el punto de poder leerlo entero sin problemas, totalmente recomendable.

      Este año también he leído libros "de cine", destacando el apabullante (por la cantidad de información que incluye) pero no por ello menos fascinante Cómo se hizo Blade Runner: Futuro en negro de Paul M. Sammon. Una auténtica pasada que es imposible que te deje duda alguna sobre todo lo que rodeó a la adaptación de la novela de Philip K. Dick; y ya que menciono a este autor, aprovecho para apuntar que otro de mis libros del 2013 ha sido Fluyan mis lágrimas, dijo el policía, donde Dick quizá no esté tan brillante como en Ubik o El hombre en el castillo, pero en cualquier caso me ha gustado mucho. Pero estábamos hablando de libros "de cine", y de este tipo también he leído Las réplicas más divertidas del cine de Jean-Claud Brialy, cuyo título no lleva a engaño y principal virtud es que te deja con muchísimas ganas de ver (o revisitar) infinidad de clásicos cinematográficos. Por último, incluyo también en este apartado Los niños del Brasil de Ira Levin que tuvo una exitosa adaptación hace una buena cantidad de años, y cuyo principal defecto, en mi opinión, es que la mayor sorpresa que esconde su argumento no resulta nada sorprendente a estas alturas, pero en fin, si uno consigue hacer un ejercicio de abstracción, y se pone en el lugar de un lector que leyera esta novela hace unos cuarenta años, seguramente valorará de forma más adecuada lo que debió de suponer entonces.

      Seguidamente, toca mencionar dos decepciones: El Último Deseo de Andrzej Sapkowski, primera entrega de la aclamada Saga de Geralt de Rivia y que a mí me ha dejado más frío que un pez, y la antología de relatos de Neil Gaiman, El Cementerio sin lápidas y otras historias negras, que no es que esté mal del todo, pero desde luego no es imprescindible. Ambos se dejan leer y también olvidar.

      Y para terminar, hablemos de libros "serios" (de ésos que puedes mencionar en una charla con gente culta sin temor a que te señalen gritando: ¡friki!). De éstos, han caído en mis manos Libertad de Jonathan Franzen, que realmente se merece todas las críticas positivas que acumula (una auténtica pasada de libro); Tokio Blues de Haruki Murakami, primer y probablemente último libro que leo de este autor, porque no me ha gustado nada (la sobreexposición de vida interior de sus personajes ha podido conmigo); Orlando de Virginia Woolf, en este caso una relectura, así que sabía que iba sobre seguro (con esta autora uno siempre va sobre seguro, de todos modos); y Pedro Páramo y El llano en llamas de Juan Rulfo en un único volumen, que también he disfrutado mucho (la novela ya la había leído hace años, pero la recopilación de cuentos ha sido todo un descubrimiento).

      Y hasta aquí hemos llegado, amigos. En realidad, podrían haber sido 33 libros si hubiera concluido ya las cien páginas que me faltan para terminar El viento por la cerradura de Stephen King (una novela perteneciente a la Saga de la Torre Oscura), pero como estos días no he podido ni acercarme a ella, tendrá que entrar en la cuenta del 2014 (eso sí, por lo que llevo leído la recomiendo sin dudarlo).

      Espero no haber aburrido a nadie en demasía con esta entrada (si es que aún queda alguien ahí leyendo este texto). Sólo me resta despedirme confiando en que pasen ustedes un 2014 de lo más interesante... ¡leyendo libros!

domingo, 27 de octubre de 2013

"Cinco Tumbas sin Lápida" de Tony Jiménez

            Después de estrenarse el año pasado como autor único de la antología “Actos de Venganza”, Tony Jiménez vuelve a la carga en 2013, otra vez de la mano de Tyrannosaurus Books, con la que es su primera novela: “Cinco Tumbas sin Lápida”. Una novela de terror en la que Tony no sólo no oculta su admiración por dos grandes del género como son Stephen King y Sam Raimi, sino que además ahonda en ella hasta convertir el libro en un tributo a las creaciones más personales de ambos.


         Y bueno, para empezar a comentar esta novela qué mejor que comenzar por el título. Un detalle al que quizá no se le preste la suficiente atención, pero que no sé si será porque nunca se me ha dado muy bien dar con el más adecuado para mis relatos, me gusta valorar en su justa medida; y no podía haber quedado más satisfecho en este caso, la verdad. Me encanta el título de este libro. Tiene fuerza, es sonoro, engancha y además describe muy bien la historia que vas a encontrar a continuación. ¿Qué más se le puede pedir?

           Centrémonos ahora en el argumento. A pesar de que se señale a King y Raimi como referentes en la misma contracubierta, lo cierto es que a mí me ha parecido que en esta novela es el primero el que destaca como principal influencia, porque esta historia es King en estado puro. Un libro que podría haber firmado ese autor en algún momento de su carrera sin desentonar en absoluto con el resto de su bibliografía. Y por otra parte, creo que éste es un buen momento para destacar otro aspecto que suele pasar desapercibido cuando las cosas se hacen bien, y que precisamente por eso, quizá no llame tanto la atención: el desarrollo argumental de esta historia me parece realmente bueno, adecuándose a un ritmo perfectamente medido. Al principio, viendo que Tony se tomaba las cosas con calma al presentar a los personajes y el pueblo donde tiene lugar la acción (un protagonista más), temía que dado el número de páginas de que disponía para contar su historia (menor que el que suele emplear King, por ejemplo), quizá se viera obligado a precipitar los acontecimientos conforme avanzara hacia su recta final, descompensando el ritmo narrativo. Pero no, mis temores eran totalmente infundados: el argumento se desarrolla de forma impecable y equilibrada, y por tanto, la estructura (los mimbres de la novela) prácticamente pasa desapercibida. En mi opinión, un logro nada desdeñable.

        Otro aspecto a destacar: la caracterización de personajes. Si por algo a destacado siempre Tony Jiménez en los relatos que han precedido a esta novela, ha sido por lo bien que se le da “clavar” a sus personajes. Todos ellos perfectamente trazados, incluso cuando se trata de personajes muy secundarios que quizá no lleguen a tener demasiada relevancia en la trama principal. Un detalle fundamental, responsable de que todo lo que les ocurre a lo largo de la historia le importe al lector, y ciertamente, el autor aprueba con sobresaliente en esta asignatura. Las muertes (que no son pocas) descritas en esta novela no sólo resultan “dolorosas” por la manera en que ocurren (la mayoría más bien desagradables) sino sobre todo porque realmente sientes que estos personajes son “de verdad” y llegas a lamentar que ya no puedan seguir con sus vidas, sus proyectos, sus aspiraciones… Que uno se preocupe por ellos es el mayor acierto que puede tener un escritor a la hora de contar lo que sea que les pase.

      Y por último, me gustaría comentar también el estilo literario de este autor. Un estilo directo y eficaz, que combina muy bien los diálogos con las escenas más descriptivas, y que en general no cae en el exceso verbal que siempre amenaza con hacerse con el control de los relatos de terror. Las historias de Tony siempre han destacado por su agilidad y fácil lectura, y ésta no es una excepción en este sentido. Y aparte, también me ha gustado la forma en que se trata la violencia y las escenas más desagradables. Efectivamente, es una novela de terror que no evita los momentos explícitos (desmembramientos y demás), pero aún así, creo que el autor sabe cuándo limitarse a sugerir lo que ya podría ser demasiado para el estómago del lector, y que en cualquier caso, tampoco aportaría nada a la narración. Muy bien utilizadas las elipsis, en mi opinión.

       Así que bueno, estaréis conmigo en que después de todo lo dicho no puedo dejar de recomendar esta novela, y sin duda, la recomiendo. Pero eso no significa que hilando un poco más fino sea capaz de sacarle algún defectillo, que no todo pueden ser alabanzas y parabienes para este autor (que si nos descuidamos se nos va a terminar por subir a las nubes, y después cualquiera lo baja :P ).

      Como decía antes, el desarrollo argumental me parece muy bueno… pero con una sola excepción: en mi opinión, el “post-final” se resuelve de una forma un tanto precipitada. Y me explico: una vez resuelto todo, Tony nos ofrece un epílogo que no pasa de las dos páginas que me parece muy adecuado por lo que cuenta, pero que se queda un poco corto. Después de todo el espacio dedicado a mostrarnos y conseguir que nos interesemos por el pueblo y sus habitantes, creo que no hubiera sido mala idea añadir varias páginas más a ese epílogo para contarnos, por ejemplo, cómo reacciona la gente del pueblo a todo lo que le ocurre al protagonista, porque es cierto que en lo que respecta a los personajes principales todo queda bien atado, pero… ¿y los demás? O quizá contarnos algo más sobre la vida del protagonista después de la última noche, hasta rematarlo todo con el final que ya tenemos, y que por cierto, me gusta mucho. Si se tratara de un relato más corto, el final breve y conciso me hubiera parecido perfecto, pero tratándosede una novela, con todo el desarrollo previo que hemos leído… no sé, me ha parecido demasiado brusco.

       Otro detalle que me ha llamado la atención ha sido la (excesiva, en mi opinión) subdivisión del texto en diferentes partes, capítulos y subcapítulos, sobre todo en la recta final del libro. Realmente no es algo que entorpezca la lectura, pero tampoco he visto la necesidad de fragmentar la narración en tantos subapartados, hasta al punto de que algunos capítulos sólo cuentan con dos o tres páginas. La estructura en capítulos cortos siempre ayuda a agilizar la lectura, es cierto, pero tanto, tanto…

       Antes mencionaba que el estilo deTony evita en general el exceso verbal en las descripciones, pero sin embargo, pienso que la escena que abre la novela peca un poco de eso. Tal y como yo lo veo, una historia de terror debe mantenerse en un delicado equilibrio entre las descripciones detalladas que aporten la atmósfera adecuada, transmitiendo una sensación de “mal rollo” al lector, y el desarrollo de la acción que permite que la historia avance sin retrasarse más de lo conveniente con tanto detalle. Como decía, Tony saber mantener muy bien este equilibrio durante toda la novela, pero pienso que en este primer capítulo se le va un poco la mano con la cantidad de adjetivos y metáforas que utiliza para describir el entorno en el que se mueven los personajes, y hasta cierto punto, llega a interferir en el desarrollo de lo que se está contando (o al menos esa impresión me dio al leerlo).

         El último aspecto negativo que puedo aportar se refiere a la imagen que tienen los habitantes del pueblo de nuestro protagonista antes de que éste regrese a su cabaña. Supongo que consciente de que éste es un detalle que debe justificarse bien, Tony aborda los motivos que fundamentan esos sentimientos negativos en varias ocasiones durante la novela, abordándolos desde diferentes puntos de vista. Y casi, casi me convence, pero por otro lado… no sé, me cuesta creer que los habitantes de un pueblo estadounidense, en parte aislado del mundo y con un tipo de vida como la que llevan, llegaran a censurar tan profundamente los actos del protagonista tras ocurrir lo ocurrido. En una ciudad, con una mentalidad más “legalista” quizá, pero en este pueblo… Sé que el autor no ha obviado este detalle y se esfuerza en que entendamos por qué piensan lo que piensan, pero… lo siento, Tony, no termino de convencerme.

         Y bueno, con estos pequeños detalles negativos que apenas ensombrecen mi opinión más que favorable de “Cinco Tumbas sin Lápida”, concluyo mi reseña de este libro. Sólo me queda insistir de nuevo en mi recomendación de esta novela (si te gusta la literatura de terror, ya estás tardando en comprarla), y añadir que la portada es una auténtica pasada y me parece increíblemente buena. Nada que objetar a la edición de Tyrannosaurus Books.

jueves, 24 de octubre de 2013

"Érase una veZ" de varios autores


      Hace unos meses Kelonia Editorial, que se define a sí misma como "una joven editorial de género fantástico que edita y promueve las historias escritas por autores españoles", se planteó la publicación de este libro haciendo uso del sistema de crowdfunding que ofrece la página Verkami, y ha sido así, gracias a las miniaportaciones de numerosos "mecenas" (entre los cuales me incluyo), que este libro se encuentra ahora disponible para todos aquellos lectores deseosos de disfrutar con su lectura.


      ¿Y de qué trata este libro exactamente? Pues bien, lo que aquí reseño es una antología de tipo “Z” que se distingue de otras que pueden encontrarse actualmente en el mercado por ofrecernos una revisión de los cuentos populares con los que todos crecimos (que como bien indica Carlos Sisí en el prólogo, ya eran bastante escabrosos de por sí en su versión original) en la que tenemos el factor“zombi” como nexo común. Doce relatos muy heterogéneos (más un poema inicial muy cortito pero muy chulo) en los que cada autor enfoca el asunto de muy diferente manera: desde el predominantemente humorístico (“Juan y las Habichuelas Mágicas” o “La Bella y la Beztia”) al más “visceral” (nunca mejor dicho) sin lugar para la sonrisa (“Rizitos de Oro” o “Ariadne y Barba Azul”); revisiones que se salen completamente del entorno original del cuento (“Zerilla”) o que lo siguen con bastante fidelidad, zombis aparte (“Hanzel y Gretelz” o “La Manzana”). En definitiva, mucha variedad que hace imposible que uno pueda aburrirse en ningún momento.

      Aunque no voy a hacer una reseña pormenorizada de cada relato, sí que puedo decir que al concluir la lectura de esta antología el “regusto” que deja es bastante bueno, y por una razón o por otra, todos los relatos tienen algo que te engancha, dejándote con mal cuerpo y/o divirtiéndote (como no podía, ni debía, ser de otra manera). Siendo algo más concreto, diría que los que más me han gustado han sido “La Bella y la Beztia” (el humor absurdo es una de mis debilidades) y “La Zirenita” (decir “muy bello” sería una cursilería, pero en fin, que a pesar de su brevedad juega muy bien sus bazas), mientras que los que menos (ojo: “gustado menos” no que “no me hayan gustado”) han sido “Juan y las Habichuelas Mágicas” (para mi gusto, el tono de humor/parodia del relato se le va un poco de las manos al autor) y “Zerilla” (por ese cambio radical de tercio cuando se acerca a su final que me sacó de la historia). Y el resto de los relatos, pues ya digo, a muy buen nivel y proporcionando un gratísimo rato de lectura.

   Conclusión: una antología Z la mar de recomendable que ningún aficionado a este género debería dejar pasar.

martes, 22 de octubre de 2013

Universo MDC-717 (Action Tales)


      En diciembre de 2006, el Capitán Marvel Anual #1 supuso la presentación del Universo MDC-717 en Action Tales, nuestra página dedicada a la publicación de fan fictions; un universo en el que combinábamos (sin amalgamar) todos los elementos imaginables de los cómics Marvel y DC. La idea no era demasiado original, todo hay que decirlo, pero sin duda ofrecía un buen número de posibilidades a la hora de contar nuevas historias ambientadas en este poblado rincón del Omniverso (o Multiverso, según de qué lado venga uno).

      Tan sólo unos meses después, el Universo MDC-717 volvió a protagonizar un relato en el Marvel Fanfare #6, un número autoconclusivo que sin embargo tenía un final abierto que posteriormente sería el germen de Doom War, una breve saga en dos partes que transcurrió en Los 4 Fantásticos #12 y 13. Y por último, fue Tony Jiménez (bajo el pseudónimo de The Stranger) quien se subió al barco para escribir en colaboración con un servidor la última (hasta ahora) historia ambientada en este particular rincón de nuestra página: el número especial Green Lantern vs. Galactus.

      Pues bien, con el sano propósito de fomentar la lectura de estos fan fictions incluyo a continuación la escena que abre el Marvel Fanfare #6 (que como ya digo, es un número básicamente autoconclusivo), la cual pienso que da una buena idea de lo que podéis hallar en estas historias:

      Víctor Von Muerte paseaba, como era su costumbre, observando el amanecer entre las almenas de la torre más alta de su castillo. En un día tan despejado como aquel, podía ver sin demasiado esfuerzo los lejanos picos de las montañas que delimitaban la frontera sur del país, deleitándose con la visión de lo único que quería más que a sí mismo: Latveria.
      Gobernar era su destino, y Latveria su pasión.
     Sin embargo, aquel instante de sosiego con el que gustaba iniciar cada uno de sus días, se vio súbitamente interrumpido por la aparición de un pequeño objeto que se movía con rapidez entre las nubes teñidas de rosa por el sol naciente. Un objeto que fue aumentando de tamaño conforme se aproximaba al castillo de Muerte, hasta resultar molestamente reconocible por el monarca.
     El recién llegado se detuvo apenas unos metros antes de impactar contra la torre donde se encontraba Muerte, permaneciendo entonces frente a él, a varias decenas de metros sobre el terreno rocoso que rodeaba el castillo.
-Hola Víctor –saludó el hombre de la capa roja sin efusividad. 
-No eres bienvenido en esta tierra, kriptoniano –respondió el monarca de Latveria con tono amenazante. –Y tú mejor que nadie deberías saber que no está permitida la entrada o salida de mi país. ¿O es que los mandatos de Naciones Unidas no fueron dictados para nuestros nuevos dioses?-.
-No he venido aquí para discutir contigo, Víctor; sino para pedir tu ayuda-.

Muerte quedó en silencio durante varios segundos, mostrando en sus ojos enrojecidos, casi ocultos por la máscara de metal, lo que parecía ser un genuino brillo de sorpresa.
-¿Mi ayuda? –se mofó entonces prorrumpiendo en sonoras carcajadas. -¿Quién necesita mi ayuda? ¿Tú, Bufón de Acero, o la todopoderosa Liga de la Justicia?-.
-Víctor... –trató de responder Superman.
-Aún no he terminado, kriptoniano. ¿Cómo te atreves a venir a MI castillo, a MI país, para pedirme ayuda, cuando tú y los tuyos sois responsables de este embargo que dura ya tres años, y que mantiene a mi pueblo al borde de la pobreza? Si no fuera por mi genio y nuestro espíritu inquebrantable, Latveria se habría convertido hace tiempo en una tierra devastada y suplicante bajo la rígida bota de tu querida comunidad internacional-.
-¿Y qué esperabas, Víctor? –intervino al fin el Hombre de Acero, cada vez más irritado por las orgullosas palabras del monarca. –Invadiste Markovia; ejecutaste a su legítimo rey; y si no hubiera sido por Los 4 Fant...-.
-Márchate de aquí –concluyó Muerte con voz acerada mientras le daba la espalda a Superman, dirigiéndose hacia las escaleras de piedra que bajaban hasta los niveles inferiores del castillo.
-Te necesitamos, Víctor. Tu ayuda podría suponer el fin del embargo, y la normalización del estatus latveriano. Se lo debes a tu país-.
-Muerte no le debe nada a nadie –contestó el monarca volviéndose hacia Superman con una pose aún más altiva que la que había estado mostrando hasta ese momento. –Latveria y yo somos uno: mis necesidades son sus necesidades; sus exigencias, las mías-.
El Hombre de Acero permaneció callado, sosteniendo la mirada de Muerte con la misma determinación que había mostrado desde su llegada.
-Está bien –continuó el monarca en tono más distendido, avanzando unos pasos hacia Superman. –Has logrado suscitar mi curiosidad, kriptoniano: ¿cuál es ese asunto tan importante que requiere mi asistencia, llegando a ofrecer a cambio una recompensa tan elevada que hasta hoy mismo no estabais dispuestos a pagar?-.
-La Liga de la Justicia te necesita para asaltar el Edificio Baxter-.


La historia continúa en Marvel Fanfare #6.

domingo, 20 de octubre de 2013

"Drácula vs. La Momia: Batalla por Chicago" de Tony Jiménez

           La segunda novela de Tony Jiménez inaugura un nuevo sello editorial en Tyrannosaurus Books, bajo el título “Monsters Unleashed”, que nace con el objetivo de reivindicar a los monstruos más clásicos del imaginario colectivo a través de historias que los alejan de sus entornos y enfoques habituales. Como puede imaginarse, la ausencia de complejos a la hora de presentar estas nuevas historias es la norma aquí, y la diversión (aunque sin renunciar al terror, claro) uno de los ingredientes que debe tenerse muy en cuenta.


         Así que encuadrada dentro de este sello, nos llega “Drácula vs. La Momia: Batalla por Chicago”, una estupenda novela (empecemos a decirlo ya) que nos sitúa a estos dos clásicos de la literatura (al menos en el caso del vampiro) y el celuloide (aquí sí, ambos) en un ambiente a priori difícil de prever, como es el Chicago de los años 30 durante la Ley Seca. Y bueno, a partir de esta premisa tan sencilla como bizarra, Tony se dedica a tejer una historia tremendamente sólida en la que junto a estos monstruos, Chicago, esa ciudad presa de la delincuencia y la corrupción, se convertirá en una protagonista más con todos esos ciudadanos lastrados por su influencia, que incluso en el mejor de los casos, se nos muestran con los pies de barro.

            Lo que más me ha gustado de esta novela es que a pesar de la premisa inicial, que nos hace pensar que quizá todo se limite a una leve justificación argumental para enfrentar a estos dos monstruos en algún tipo de batalla campal, el autor no se toma su labor ni mucho menos a la ligera, y tanto la calidad de su escritura (que me parece que avanza un paso desde su anterior trabajo en “Cinco Tumbas sin Lápida”) como la complejidad argumental y el trabajo realizado en lo que se refiere a la caracterización de sus personajes, da una idea bastante clara de que Tony Jiménez se ha implicado sin reservas en esta novela.

            Como suele ser habitual en las historias de este autor, la caracterización de personajes es sin duda una de sus mayores bazas, haciendo en este caso un grandísimo trabajo tanto con los dos monstruos (que irán tomando mayor protagonismo conforme avance la novela, aunque no será hasta la mitad más o menos que comenzamos a conocerlos mejor, no sólo por sus actos más violentos), como con los dos protagonistas principales, antihéroes bien “tocados” por sus respectivos pasados, que sin embargo se convertirán en los principales obstáculos que tratarán de interponerse en los planes de las dos criaturas recién llegadas a Chicago. Y por supuesto, no se queda aquí la cosa, porque Tony sigue dedicándole espacio a todos sus secundarios, tanto de un bando como de otro, a veces incluso aunque vayan a morir sólo dos páginas después de presentarlos, lo cual, como siempre, le da a la historia un toque muy “Jiménez” que otorga mayor "tridimensionalidad" a lo que nos está contando.

            Y por otra parte, está el argumento, que para mi habitual asombro (y envidia) se estructura como un puzzle perfecto en el que todo termina encajando, y en el que cada pieza se nos ofrece cómo y cuándo es necesario hacerlo. Un trabajo impresionantemente bueno, que sólo termina resintiéndose un poco (en mi opinión) cuando la novela se dirige hacia su clímax final, ya que entonces da la impresión de precipitarse algo más de la cuenta, y de que seguramente, a la historia le hubieran venido muy bien otras cien páginas para mantener el mismo ritmo que había venido manteniendo hasta ese momento.

            Finalmente, y a pesar de la seriedad de su trabajo de escritura, estoy seguro de que Tony no ha dejado de divertirse con él, y la multitud de referencias a películas, actores, libros, etc. que podemos encontrar en buena parte de sus páginas así lo asegura. Yo diría que de todas ellas, la que más me ha gustado (y gracia me hizo al leerla) fue la referencia a otros dos vampiros literarios, como si formaran parte del mismo universo de ficción que Drácula, que está muy bien traída, la verdad.

            Pero entonces, os preguntaréis: ¿acaso es esta la novela definitiva de Tony Jiménez, perfecta tanto en su concepción como realización? Bueno, pues no, afortunadamente este autor no ha alcanzado su techo todavía, y mientras esperamos trabajos aún mejores salidos de su pluma (o más bien de su ordenador), podemos encontrar algunos detalles que criticar en “Batalla por Chicago”.

            A la posible precipitación del final que ya he comentado antes, sumaría el que considero otro defectillo de la historia, aunque soy consciente de que se trata de algo muy subjetivo: y es que después de la presentación tan estupendamente planificada de ambos monstruos, así como su ascensión y toma de poder por separado, cuando por fin se encuentran y se ven las caras por primera vez… No sabría explicar exactamente dónde está el problema, porque es más una sensación que algo definido, pero a mí me ha parecido que a este encuentro le falta algo y que no tiene todo el impacto y la fuerza que se le suponía después de tantas páginas organizándolo. En fin, realmente me gustaría poder ser más específico, pero lo único que puedo decir es que no he sentido el “¡bada-bum!” que debería haber sentido en ese momento álgido de la novela.

            Por otra parte, a pesar del magnífico trabajo de caracterización con los dos protagonistas, no he podido evitar detectar cierta reiteración en el planteamiento de ambos: hechos polvo los dos por acontecimientos del pasado que no se revelarán hasta bien avanzada la historia, aunque de vez en cuando se aporta algún detalle para que el lector se vaya formando una opinión. Nada malo por sí mismo, y en cuanto a la manera de plantearlo, nada que objetar: Tony lo hace muy bien. El problema es presenciar esto mismo de forma paralela en ambos, y sobre todo, sumarlo al hecho de que es un planteamiento muy parecido al del personaje protagonista de su anterior novela: “Cinco Tumbas sin Lápida”. O sea, entiendo que este tipo de protagonistas al borde de sus fuerzas encajan muy bien como protagonistas de una historia como ésta, y que el hecho de que los personajes de esta novela compartan este perfil característico de la gente honrada que aún trata de sobrevivir en esta Chicago corrupta, resulta casi imprescindible, pero… No sé, creo que en futuras novelas de Tony me gustaría encontrar un tratamiento de los protagonistas que tirara por otros caminos.

            Y bueno, yo diría que con esto he dicho más o menos lo más destacado que quería comentar sobre esta segunda novela de Tony Jiménez, que ante todo y sobre todo, engancha, entretiene (¡convence!) y se convierte en imprescindible si te gustan las novelas de terror con monstruos (creo que no lo he dicho antes, pero genial el tratamiento que hace de ambos, sobre todo en el caso de Drácula, que tiene sus orígenes más definidos gracias a la novela de Stoker); y curiosamente, sin monstruos y limitándose únicamente al aspecto más gansteril de este Chicago de los años 30, seguro que también sería una gran novela (genial ese gánster italiano quejándose por verse obligado a comer pasta todos los días :P ).

            Así que ya sabéis: ¡venga! ¡a comprar todos “Batalla por Chicago”! :D

jueves, 17 de octubre de 2013

Action Tales: Antología Pulp

      Para estrenar este blog, qué mejor opción que recuperar la reseña que escribí hace sólo unas semanas sobre el libro Action Tales: Antología Pulp publicado por Dlorean Ediciones, en el que participo con el relato Lo que subyace.


      Por si alguien no lo sabe, Action Tales es una página dedicada a la publicación de fan fictions (historias protagonizadas por personajes de cómics, películas, series de TV, etc.) que este año 2013 cumple sus primeros 10 años de vida, y como parte de los actos conmemorativos, se ha publicado esta antología pulp en la que podréis encontrar 18 relatos con sus 18 ilustraciones correspondientes, realizadas por los habituales de la página junto con algunos artistas invitados.

      En mi caso, llevo escribiendo para Action Tales casi desde el principio, siendo la serie de Green Lantern aquella donde más he participado, y en esta antología, he contribuido con una historia protagonizada por un personaje de creación propia, Agente Nº2, con el que he tratado de fusionar el ambiente de ciencia ficción que más me gusta con la figura del justiciero enmascarado surgido en los años 30 del siglo pasado.

      Y bueno, a continuación paso a reseñar los relatos que componen esta antología:

"¡Corre!" de Roberto Cruz
Un relato que me ha parecido puro pulp negro (de género negro, quiero decir) con un comienzo arquetípico que funciona muy bien, con ese personaje que se nos presenta en una situación extrema para después retroceder varias horas en el tiempo para explicarnos quién es y cómo ha llegado hasta allí. El héroe, por otra parte, una presencia ominosa más que personaje que Roberto consigue trazar perfectamente con la poca información que nos da él (bueno, información, lo que se dice información, ninguna). En conclusión, una historia sencilla que destaca precisamente por lo bien que se aprovecha esa sencillez argumental.
En el lado negativo, no estoy seguro de si Roberto lo ha hecho a propósito o no, pero el narrador cambia con frecuencia de la primera a la segunda y tercera persona, en alguna ocasión incluso dentro de la misma frase, lo cual me ha resultado un poco raro al leerlo.
La ilustración, también de Roberto, estupenda, claro, con una imagen más que adecuada del Arquero, aunque pienso que quizá debería haberse realizado para ser reproducida en blanco y negro, y no en color (la de Roberto no es la única, según he visto al hojear el libro).

“Die Glocke” de Néstor Allende
Extenso relato de género bélico-ucrónico-steampunk-scifi ( :P ) que destaca por su estilo descriptivo, muy preocupado por el detalle, y que podría dividirse en dos partes: una primera centrada básicamente en un choque militar con un aire a lo “Los Cañones de Navarone” o “El Día más Largo”, y otra segunda que a pesar de mantener el tono bélico, tira más por el camino de la ciencia ficción. Tengo que reconocer que a mí, que nunca me han ido mucho las historias de guerra, me ha gustado más esta segunda, sobre todo porque al recrearse Néstor en todos esos detalles sobre diferentes tipos de armamento o estrategias de asalto militar, por comparación, la primera parte se me ha hecho más durilla de leer.
Lo peor de este relato, diría yo, es que está planteado como un capítulo dentro de una historia más larga, y por tanto hay varios detalles que me han llamado mucho la atención y de los que me gustaría saber más, que sin embargo quedan sin resolver. O dicho de otro modo: te deja con ganas de más, pero no hay más :)
La ilustración, también obra de Néstor, tiene fuerza y transmite muy bien el tono del relato.

“El Tesoro de la Selva” de Joaquín Sanjuan
En este relato tenemos una muestra del pulp más aventurero, en el que el autor nos ofrece una muy curiosa y simpática reinterpretación de “El Libro de la Selva” que ya viene anunciada por el mismo nombre de nuestros héroes protagonistas: Bageera & Baloo. Aunque reconozco que nunca he llegado a leer el origen literario de estos personajes, la película de dibujos animados me ha servido de guía para reconocer a todos los que intervienen y lo que puede esperarse de ellos, y vaya, la verdad es que me ha parecido una historia divertida. Eso sí, me he quedado con la duda sobre en qué entorno se mueven y en qué época, porque al final este detalle ha quedado un poco difuso para mí (sobre todo por la inclusión de pistolas, que ha modificado mi primera impresión): ¿se trata de un pueblo de la India en los años 30-40?
Lo único que quizá pueda criticarle al relato es su sencillez argumental, pero entiendo que el objetivo del autor no iba por ahí, y estaba más centrado en la interpretación de los personajes.
La portada de Jose Manuel Triguero, sencilla y sin grandes alardes, pero efectiva.

“El Extraño Caso del Destripador Maldito” de Gloria Font
¿Cómo no me iba a gustar un relato protagonizado por un detective a la vieja usanza, fiel traslación de Sherlock Holmes? ¿Cómo no me iba a gustar un relato estructurado como una larga escena en dos actos que avanza a ritmo de buenos diálogos? ¿Cómo no me iba a gustar un relato de “descubre al culpable” con sus pistas y giros correspondientes? ¿Cómo no me iba a gustar un relato en la que se hace referencia a los Cárpatos (en lugar de la más común región de Transilvania)? :P
Pues sí, efectivamente, me ha encantado este relato; no sólo por lo bien escrito y estructurado que está, sino también (y aquí entra en juego ya la subjetividad), por incluir toda una serie de elementos que disfruto mucho, tanto en mi papel de lector como en el de aspirante a escritor.
La portada de Moisés López, por otra parte, también me gusta bastante, aunque posiblemente su estilo (estupendo estilo, diría yo) no le dé ese toque decimónico o de primeros del siglo XX que quizá sería más apropiado para representar al personaje protagonista.

"El Juicio de Dios" de Alexis Brito Delgado
Otro relato de género bélico, aunque desprovisto de cualquier componente fantástico, que Alexis sitúa durante la Guerra de los Treinta Años con un nuevo miembro del linaje Stark, de nombre Ulrich, como protagonista. Una historia intensa con un fuerte componente histórico, que a pesar de su lenguaje tremendamente descriptivo y de no escatimar en explicaciones sobre este conflicto bélico, no resulta en ningún momento farragosa, ni permite que perdamos el hilo de lo que el autor ha venido a contarnos. Y en medio de todo esto, un protagonista bronco que cumplirá con su misión cueste lo que cueste.
Señalar, ya que estamos, que no había vuelto a leer una historia de Alexis desde el libro dedicado a Dorian Stark que publicó hace unos años, pero yo diría que su estilo ha mejorado desde entonces (sin querer menospreciar su trabajo anterior).
La ilustración de Jaime Martínez y Santiago Ramos es muy buena (con esta pareja de lujo qué podíamos esperar si no), pero como ya mencionaba en otra reseña, no me termina de convencer la reproducción en blanco y negro de ilustraciones realizadas en color.

"La Casa de las Bellas Durmientes" de Ana Morán Infiesta
Intrigante y curiosa mezcla de género negro y ¿steampunk? con leve carga erótica que funciona realmente bien, y que sobre todo, te deja con ganas de saber muchas más cosas sobre este mundo del que apenas se llegan a dar unas cuantas pinceladas. Protagonista femenina, detective privado y con un pasado que todavía la atormenta (el cual, o más bien la cual, participa activamente en esta historia), envuelta en un caso que engancha al lector aunque tampoco depare demasiadas sorpresas, porque aquí lo realmente importante es Diana Hunt y todo lo que la rodea. Relato bien escrito y con buen ritmo narrativo. ¿Qué más se puede pedir?
La ilustración de José Ángel Pater, sencilla pero efectiva, nos muestra tanto el aspecto y actitud de la protagonista como la atmósfera del relato, así que muy bien.

"La Resurreción de los Tzin" de Gabriel Romero de Ávila
Si la norma general en los relatos que reúne esta antología viene siendo la de tratarse de historias en las que nuestros héroes/antihéroes protagonistas ya tienen una carrera a sus espaldas como tales, en esta ocasión podría decirse que asistimos al nacimiento de uno de ellos, que suponemos iniciará su “lucha contra el mal” (así en general) tras lo ocurrido aquí.
Hace años que leo relatos de Gabriel, y teniendo en cuenta la extensión media de sus relatos, eso supone que llevo leídas una buena cantidad de páginas salidas directamente de su cabeza. Desde esta perspectiva, debo decir que me ha soprendido muy gratamente con esta historia: 1) porque demuestra que su estilo sigue evolucionando claramente a mejor (y puedo asegurar que ya partía de un buen nivel cuando lo conocí) y 2) porque en esta ocasión ha conseguido lo que en otras ocasiones él mismo veía difícil conseguir: sintetizar al máximo, hasta destilar una historia que cuenta mucho sin extenderse demasiado.
La ilustración de Entiman posiblemente no luce tan bien como otras de las que podemos encontrar en esta antología, pero por otro lado, incluye los elementos clave del relato que presenta.

“La Sangre del Tiempo” de Carlos J. Eguren
¿Dimensiones alternativas? ¿Asincronías temporales? ¿Amenazas que ponen en peligro el mismo tejido de la realidad? Bueno, para qué lo voy a negar: Carlos me tenía ganado para su causa desde el mismo momento en que empecé a leer este relato protagonizado por una cazadora implacable que ya acojona incluso antes de hacer acto de presencia.
Un relato muy curioso con mezcla de infinidad de elementos (todos ellos molones :) ), bien escrito y que, una vez más, te deja con ganas de saber más sobre esta Maverick, La Mil Veces Maldita (sobrenombre aún más molón) y el mundo del que procede.
La ilustración es de Calavera Diablo, y con eso está dicho todo :)

“Lady Dominus” de Adolfo Rodríguez
Uno de los relatos que más se acercan a mi concepto de pulp de toda la vida, con justiciero enmascarado (justiciera en este caso) y sociedad de asesinos incluidos, que comienza muy bien, enganchándote rápidamente a la historia, introduce muy correctamente a la heroína arquetípica y está bastante bien escrito. Sin embargo, en lo que respecta a su desarrollo argumental, tengo que reconocer que conforme se aproxima su conclusión pierde algunos enteros debido al comportamiento un poco extraño (desde mi punto de vista) que muestran tanto la protagonista como sus antagonistas. No sé, pero yo diría que no se comportan con toda la lógica que uno podría suponerle a sus acciones, y eso me ha dejado con la sensación de que algo fallaba (aunque igual son cosas mías).
La ilustración de Juanma Cañada Aguilera me ha gustado mucho, por otra parte, y me parece perfecta para presentar el relato.

“La Marca de Caín” de Luis Guallar Luján
El “western” no se encuentra precisamente en mi top personal de géneros favoritos, pero está claro que una historia bien contada es siempre una historia bien contada, y si además viene aderezada con un buen aliño “Lovecraft”, pues entonces queda poco de lo que quejarse. Un argumento sencillo pero muy bien desarrollado, con un protagonista carismático que cumple perfectamente el papel de tipo duro y cínico pero con sus propios principios; y aparte, el ataque de los bichos (salen en la ilustración, así que no descubro nada) está descrito con mucha intensidad.
La ilustración es de José Baixauli, y por supuesto, es muy, muy chula (héroe y bichos en perfecta composición).

“Mecánicos Cenozoicos” de David Ruiz del Portal
Mucho me temo que no he conseguido “conectar” con este relato. En primer lugar, tanto la introducción oficial, que nos da todos los detalles sobre el mundo en el que tiene lugar la historia, como la “oficiosa” que viene a continuación, poniéndonos al día sobre el pasado del personaje protagonista, me parecen expositivas en exceso, y en mi opinión, incluso prescindibles porque tampoco veo necesario que el lector tenga tantos datos; y si lo fuera, no creo que sea la mejor forma de darlos. En segundo lugar, la historia en sí… pues lo cierto es que está bien escrita, y realmente no encuentro nada negativo que decir sobre ella salvo que no he conseguido engancharme. Estas cosas pasan…
La ilustración de Alfonso Pinedo me gusta, capta bien el movimiento de la escena y nos muestra una parte del relato; bueno, me gusta todo a excepción de ese brazo que dispara hacia atrás que se ha quedado un poco rígido.

“La Sombra Interior” de Miguel Angel Naharro
Aquí tenemos otro de los relatos de esta antología protagonizado por un justiciero enmascarado, puro estilo pulp, en lo que sería la primera entrega de un serial dedicado a este Mortalshade (nombre molón). Así, tras una breve introducción en la que vemos a este personaje en acción, la historia se sitúa en el pasado para contarnos un origen de los de toda la vida, y cómo no, con tono muy pulp (los poderes también muy molones).
La única pega que le pondría a este relato es que se hace corto, y realmente se echa de menos que después de narrar su origen se pasara al presente para contarnos algo más; por ejemplo, aunque sabemos cuál su objetivo principal en su particular lucha contra el crimen, poco averiguamos sobre el resto de su vida en el presente (posibles personajes secundarios, circunstancias que le rodean, etc.). Pero en fin, que muy bien, por lo demás.
La ilustración de José Baixauli, una vez más, muy buena. Me encanta la composición y su dominio de la anatomía.

“Pistoleros del Infortunio” de Guillermo Moreno
Relato adscrito al subgénero de “weird western” (si es que he entendido bien lo que eso significa) en el que Guillermo, con muy pocas páginas, se las arregla para presentar al héroe protagonista, a sus compañeros de aventuras (precisamente aquí asistimos a la formación de este particular grupo), el mundo en el que viven, una aventura con mucha acción y de regalo, planta las semillas para futuras historias. Bueno, yo diría que no se le puede pedir más, ¿no?
En cuanto al estilo de escritura, yo diría que veo a Guillermo más “suelto” en los fanfics que está publicando actualmente en Action Tales que en este relato, pero como si no me equivoco esta historia sería anterior, sólo significa que el autor sigue mejorando :)
La ilustración de Jacobo González está muy bien: sencilla pero muy adecuada, y el héroe perfectamente retratado.

“¡Y el Fuego Traerá la Verdad!” de Ivan Landa
Relato con justiciero enmascarado de protagonista, envuelto en una historia de género negro sin toques sobrenaturales o de ciencia ficción añadidos como ocurre en otros de los recopilados en esta antología; simplemente, un asesinato cuyo responsable hay que descubrir, bares clandestinos, delincuentes de los bajos fondos, criminales con influencias… En fin, todas esas cosas que funcionan tan bien en un relato de género negro y que Iván enlaza con aparente sencillez en una historia bien desarrollada con un final que nos depara una pequeña sorpresa y deja retratado muy bien a nuestro héroe protagonista.
La ilustración es en este caso de Olga Masiá, y además de presentarnos perfectamente a Night Fury, me ha parecido que está muy currada.

“Pantera” de Raul Montesdeoca
Este relato explora una de las vertientes del pulp menos representadas en esta antología, que no es otra que la del justiciero/aventurero (de sexo femenino, en este caso) en la jungla siguiendo la estela de Tarzán, pero asumiendo el concepto de legado que me ha recordado al de El Hombre Enmascarado, otro héroe que también se movía en estos ambientes, aunque aquí no se pretende que siempre se trata de la misma persona, claro.
Una historia muy bien escrita, una protagonista bien definida y un argumento desarrollado con muy buen ritmo… ay, me temo que hasta el mismo final. Porque puedo perdonarle a Raúl que resuelva el conflicto final sin recrearse un poco más para permitir que nuestra heroína se luzca todo lo que hubiera podido (en mi opinión), pero es que al margen de esto, me hubiera gustado que se zanjara de forma algo más explícita lo que ocurrirá a continuación con los verdaderos antagonistas de esta historia (porque podemos suponer que nada agradable, pero después de ver el peso que tienen en todo lo que ocurre, obviarlos al final así sin más… no sé…).
La ilustración de José Baixauli muy buena y muy adecuada, aunque por comparación, quizá sea la menos espectacular de las que ha realizado para esta antología.

“La Oscuridad Que Devora” de Tony Jiménez
¿Justiciero enmascarado? Efectivamente. ¿Ciudad echada a perder con una gran necesidad de que alguien ponga un poco de orden? Efectivamente. ¿Historia arquetípica de género negro? Pues va a ser que no :) Y es que a pesar de que la misión que tiene afrontar el protagonista sí que podría considerarse típica dentro de los límites de ese género, Tony cambia rápidamente las reglas del juego al impregnar todo su relato con un fuerte componente sobrenatural.
El personaje resulta muy interesante, tanto por lo poco que sabemos de él como por lo mucho que no, pero lo que sin duda acapara el protagonismo de la historia es la propia ciudad en la que todo tiene lugar: Darkgate City. Una ciudad con infinitas posibilidades que sin duda darían para una buena cantidad de nuevas historias (que ciertamente me gustaría poder leer algún día :) ).
La ilustración de José Baixauli (¡otra vez él!) es la que más me ha gustado de todas las que ha dibujado para esta antología, porque al margen de por su estilo y composición, destaca por su dinamismo y el representar fielmente una escena del relato (y el diseño de The Dark me encanta, por cierto).

“Venganza” de Francisco Domínguez Cruz
Relato que en esta ocasión se centra en la figura del héroe experto en artes marciales (que no dudo que debe tener sus buenos referentes en el pulp clásico, pero que a mí me ha recordado a Puño de Hierro), y el cual se plantea como la primera historia del personaje, que como en los buenos seriales clásicos, nos cuenta su origen y primera acción justiciera que, por supuesto, está muy ligada a su propio pasado.
Historia bien escrita con un estilo directo que va al grano, la cual no se extiende más de lo necesario en su presentación y definición del personaje protagonista mediante el uso de flashbacks encadenados que funcionan la mar de bien para enlazar su presente con su pasado.
La ilustración del mismo Francisco Domínguez es muy sencilla, y no diría que espectacular, pero nos muestra a los tres personajes principales de la historia, lo cual está bien.

"Lo que subyace" de Jerónimo Thompson
No, no, tranquilos que no voy a reseñar mi propio relato (mi ego no llega a tanto :P ) pero no quería terminar este maratón de reseñas (mini-reseñas, en realidad, ¡pero son muchas!) sin mencionar la ilustración que ha dibujado Juan Andrés Campos Maíllo para presentar esta historia.Una ilustración de composición sencilla, únicamente presentando al héroe protagonista, pero que a mí me encanta por el buen uso que hace del blanco y negro. Trazos simples, sin excesivo detallismo, pero qué bien le ha quedado ;)


      Y aquí concluye mi repaso a los relatos de esta antología. Sólo me queda recordar que el libro cuesta 14,95 euros, y si alguien está interesado puede comprarlo, por ejemplo, en la misma página de la editorial (gastos de envío gratuitos): Dlorean Ediciones: Colección Savage