miércoles, 23 de octubre de 2013

"La Musa. Novela de una Obsesión" de Enrique Cabrera Cebrero

            La primera novela publicada por Enrique Cabrera Cebrero es una historia de género negro, que partiendo de un argumento arquetípico (un asesino copia los crímenes descritos por un escritor en varios de sus libros, haciendo recaer las sospechas de la policía sobre él), desarrolla una historia nada convencional que paradójicamente, al tiempo que asume todas las características de este género, juega a ignorarlas mientras se centra en el mundo interior de su personaje protagonista y la intensa relación que éste establece con la musa que da título al libro. Una novela que al estar narrada en primera persona, como toda buena historia negra, permite al autor no sólo profundizar en los sentimientos y muy trabajada visión personal del escritor alrededor del que giran los acontecimientos, sino además mostrarnos todo lo que ocurre desde su perspectiva necesariamente subjetiva, con todo lo que esto conlleva.


            La verdad es que la novela me ha gustado. La historia que nos cuenta Enrique resulta cautivadora, y creo que acierta al no respetar la rigidez formal de una novela “de crímenes”, dándole mucha más importancia a lo que piensa, siente y hace el protagonista que a la resolución del propio misterio planteado al principio, hasta que el punto de que leída la mitad de la novela, uno llega a plantearse si los asesinatos no serán más que una mera excusa para mostrarnos la extraña relación amorosa que se establece, y no permanecerán como un simple escenario de fondo sobre el que desarrollarla hasta el final. Pero no, no esa así; tal y como señalaba al principio, y a pesar de lo que pueda parecer, ésta es una novela negra de principio a fin.

            ¿Puntos negativos? Bueno, como ya digo, me ha gustado ese aparente distanciamiento de la trama “de misterio” que marca el argumento de la novela, pero por otra parte, cuando finalmente queda claro que la investigación de estos asesinatos tiene tanto peso en la historia como otros aspectos más introspectivos, me queda la impresión de que hay cuestiones que quizá merecerían una explicación un poco más detallada (aunque quizá una segunda lectura me demuestre que no es así), y por otra parte, pienso que la parte intermedia de la novela necesitarían una extensión mayor, porque en el momento en que se afronta la recta final, parece que esto llega demasiado pronto, y que tanto la investigación de los asesinatos como la relación amorosa hubieran necesitado un poco más de espacio para “respirar”.

            Respecto a la edición del libro, decir que se presenta en formato de bolsillo con tapa blanda muy cómodo para leer, pero sin embargo, no termino de entender por qué el tamaño de letra es tan pequeño cuando los márgenes de la página son después tan amplios. No he tenido ningún problema para leerlo, pero no estoy tan seguro de que pueda hacerlo tan bien dentro de diez o quince años, cuando mi vista empiece a debilitarse :)

            Y esto es básicamente lo que puedo comentar sobre esta novela sin destripar ninguna de sus sorpresas. Una lectura que he disfrutado, y que sin duda recomiendo.

martes, 22 de octubre de 2013

Universo MDC-717 (Action Tales)


      En diciembre de 2006, el Capitán Marvel Anual #1 supuso la presentación del Universo MDC-717 en Action Tales, nuestra página dedicada a la publicación de fan fictions; un universo en el que combinábamos (sin amalgamar) todos los elementos imaginables de los cómics Marvel y DC. La idea no era demasiado original, todo hay que decirlo, pero sin duda ofrecía un buen número de posibilidades a la hora de contar nuevas historias ambientadas en este poblado rincón del Omniverso (o Multiverso, según de qué lado venga uno).

      Tan sólo unos meses después, el Universo MDC-717 volvió a protagonizar un relato en el Marvel Fanfare #6, un número autoconclusivo que sin embargo tenía un final abierto que posteriormente sería el germen de Doom War, una breve saga en dos partes que transcurrió en Los 4 Fantásticos #12 y 13. Y por último, fue Tony Jiménez (bajo el pseudónimo de The Stranger) quien se subió al barco para escribir en colaboración con un servidor la última (hasta ahora) historia ambientada en este particular rincón de nuestra página: el número especial Green Lantern vs. Galactus.

      Pues bien, con el sano propósito de fomentar la lectura de estos fan fictions incluyo a continuación la escena que abre el Marvel Fanfare #6 (que como ya digo, es un número básicamente autoconclusivo), la cual pienso que da una buena idea de lo que podéis hallar en estas historias:

      Víctor Von Muerte paseaba, como era su costumbre, observando el amanecer entre las almenas de la torre más alta de su castillo. En un día tan despejado como aquel, podía ver sin demasiado esfuerzo los lejanos picos de las montañas que delimitaban la frontera sur del país, deleitándose con la visión de lo único que quería más que a sí mismo: Latveria.
      Gobernar era su destino, y Latveria su pasión.
     Sin embargo, aquel instante de sosiego con el que gustaba iniciar cada uno de sus días, se vio súbitamente interrumpido por la aparición de un pequeño objeto que se movía con rapidez entre las nubes teñidas de rosa por el sol naciente. Un objeto que fue aumentando de tamaño conforme se aproximaba al castillo de Muerte, hasta resultar molestamente reconocible por el monarca.
     El recién llegado se detuvo apenas unos metros antes de impactar contra la torre donde se encontraba Muerte, permaneciendo entonces frente a él, a varias decenas de metros sobre el terreno rocoso que rodeaba el castillo.
-Hola Víctor –saludó el hombre de la capa roja sin efusividad. 
-No eres bienvenido en esta tierra, kriptoniano –respondió el monarca de Latveria con tono amenazante. –Y tú mejor que nadie deberías saber que no está permitida la entrada o salida de mi país. ¿O es que los mandatos de Naciones Unidas no fueron dictados para nuestros nuevos dioses?-.
-No he venido aquí para discutir contigo, Víctor; sino para pedir tu ayuda-.

Muerte quedó en silencio durante varios segundos, mostrando en sus ojos enrojecidos, casi ocultos por la máscara de metal, lo que parecía ser un genuino brillo de sorpresa.
-¿Mi ayuda? –se mofó entonces prorrumpiendo en sonoras carcajadas. -¿Quién necesita mi ayuda? ¿Tú, Bufón de Acero, o la todopoderosa Liga de la Justicia?-.
-Víctor... –trató de responder Superman.
-Aún no he terminado, kriptoniano. ¿Cómo te atreves a venir a MI castillo, a MI país, para pedirme ayuda, cuando tú y los tuyos sois responsables de este embargo que dura ya tres años, y que mantiene a mi pueblo al borde de la pobreza? Si no fuera por mi genio y nuestro espíritu inquebrantable, Latveria se habría convertido hace tiempo en una tierra devastada y suplicante bajo la rígida bota de tu querida comunidad internacional-.
-¿Y qué esperabas, Víctor? –intervino al fin el Hombre de Acero, cada vez más irritado por las orgullosas palabras del monarca. –Invadiste Markovia; ejecutaste a su legítimo rey; y si no hubiera sido por Los 4 Fant...-.
-Márchate de aquí –concluyó Muerte con voz acerada mientras le daba la espalda a Superman, dirigiéndose hacia las escaleras de piedra que bajaban hasta los niveles inferiores del castillo.
-Te necesitamos, Víctor. Tu ayuda podría suponer el fin del embargo, y la normalización del estatus latveriano. Se lo debes a tu país-.
-Muerte no le debe nada a nadie –contestó el monarca volviéndose hacia Superman con una pose aún más altiva que la que había estado mostrando hasta ese momento. –Latveria y yo somos uno: mis necesidades son sus necesidades; sus exigencias, las mías-.
El Hombre de Acero permaneció callado, sosteniendo la mirada de Muerte con la misma determinación que había mostrado desde su llegada.
-Está bien –continuó el monarca en tono más distendido, avanzando unos pasos hacia Superman. –Has logrado suscitar mi curiosidad, kriptoniano: ¿cuál es ese asunto tan importante que requiere mi asistencia, llegando a ofrecer a cambio una recompensa tan elevada que hasta hoy mismo no estabais dispuestos a pagar?-.
-La Liga de la Justicia te necesita para asaltar el Edificio Baxter-.


La historia continúa en Marvel Fanfare #6.

lunes, 21 de octubre de 2013

"La Maldición de la Diosa Araña" de Miguel Ángel Naharro

      No voy a decir que haya abordado la lectura de este libro con dudas sobre lo que podía encontrar en él, ni que me haya sorprendido el buen sabor de boca que me ha dejado al concluirlo. De hecho, no creo que nadie que haya leído aunque sólo sea una parte de los numerosos relatos que ha escrito Miguel Ángel (también conocido como Doc Banner) durante los últimos diez años pueda ahora verse sorprendido por su primera novela, punta de lanza además de esa nueva editorial empeñada en potenciar todos esos géneros que tanto nos gustan y que no siempre se encuentran bien representados en el pánorama actual: Dlorean Ediciones.
 

      Y es que aquí tenemos una novela que sin en el más mínimo complejo apuesta por la aventura en estado puro, donde siempre puede ocurrir cualquier cosa y todas las influencias son bien recibidas. Una novela donde los personajes apenas tienen tiempo de reposar, mientras los diferentes escenarios se suceden sin respiro transmitiendo una verdadera sensación de aventura total.

      Las influencias y homenajes que pueden encontrarse entre sus páginas son númerosos, destacando en un primer momento la figura de Indiana Jones. Circunstancia nada sorprendente si tenemos en cuenta que Lucas y Spielberg trabajaron en sus películas por el mismo ímpetu que mueve a Miguel Ángel: una admiración y deseo de dignificar un tipo de historias de aventuras que vivieron su momento de mayor esplendor durante los años treinta y cuarenta del pasado siglo. De esta forma, creo que no es tanto que el autor tome como referencia al Indiana Jones cinematográfico, como que bebe de las mismas fuentes de las que bebieron esas películas. Y bueno, en cualquier caso, no es ni mucho menos la única influencia que puede reconocerse en "La Maldición de la Diosa Araña", donde también se percibe la presencia de autores como Lovecraft, los cómics de superhéroes u otras películas inequívocamente "aventureras" como la clásica "Krull". En definitiva, una unión nada conservadora de multitud de elementos, muchos de ellos reconocibles por todo buen amante de estos géneros, engarzados perfectamente para ofrecernos esta gran aventura que estoy seguro ha hecho disfrutar tanto al autor escribiéndola como a nosotros ahora leyéndola.

      Por otra parte, la edición de Dlorean es bastante correcta, con una portada espectacular de Néstor Allende que además de vendernos el libro con sólo mirarla, nos muestra el aspecto de los protagonistas principales de la historia (eighth wonder incluida). Sólo le pondría algún "pero" a la edición (aprovechando que se trata de su primer lanzamiento, y supongo que aún están "afinando" el engranaje): el tipo de letra (si no es Times New Roman, se le parece mucho) no me parece muy adecuado, por la sensación que puede transmitir de estar leyendo un documento Word, y por otra parte, habría que cuidar un poco más el aspecto del texto: en varias ocasiones se ha perdido la sangría de la primera línea de un párrafo, y de vez en cuando se observan varias líneas seguidas de color grís en lugar de negro. Por supuesto, pequeños detalles que en nada entorpecen la lectura de la novela, pero bueno, creo que de cara a nuevos libros no estaría de más corregir.

      Conclusión: una muy buena novela surgida de una magnífica y encomiable iniciativa por parte de esta nueva editorial, que sin duda promete ofrecernos grandes historias en el futuro.

Super-Villain Team-Up: MODOK's 11 (Marvel)

      Fred Van Lente es un  guionista que en su momento (digamos a mediados de la primera década de este siglo) pasó por ser uno de esos talentos emergentes que más pronto que tarde lo iba a petar, y que sin embargo nunca ha conseguido superar la categoría de tipo solvente que no decepciona pero tampoco emboba; y si ésta no es la percepción que tienen de él los lectores, al menos sí que parece ser la de los jefazos de Marvel (editorial para la que ha trabajado casi en exclusiva), porque no se puede decir que le hayan ofrecido nunca ningún gran proyecto para que se luciera en solitario (curiosamente, buena parte de su producción para Marvel ha venido firmada junto a Greg Pak como coguionista, quien a pesar de haber demostrado en repetidas ocasiones ser un escritor menos brillante que Van Lente, ha tenido sin embargo una mayor proyección en este mundillo).

      Pues bien, el cómic que vengo hoy a reseñar, publicado en 2007, es un buen ejemplo de la carrera de este guionista, ya que tratándose del, posiblemente, mejor trabajo que le he leído, y demostrando aquí con creces sus dotes como escritor de supers (villanos en este caso), su repercusión fue bastante modesta, hasta el punto de que ni siquiera se ha llegado a editar por estas tierras (Panini, ya te vale). Si alguien quiere hacerse con ella, puede optar por los cinco números individuales en grapa o bien por el TPB USA que publicó Marvel en 2008 (13,99$, precio de portada).

      Una miniserie de cinco números realmente divertida, en la que Fred Van Lente nos cuenta la típica película de robo muy bien planificado (el homenaje a Ocean´s Eleven en el título no es gratuito), con MODOK representando el papel de cabeza pensante (¡cómo no!) que recluta a un grupo de villanos de segunda para que se hagan con un artilugio muy poderoso de gran relevancia espacio-temporal. Los guiños a este tipo de películas son continuos, desde los títulos de cada número ("El Equipo", "El Golpe", "La Huída"...) a la aparición de agentes dobles y triples que nunca sabes cuando se convertirán en traidores o simplemente morirán por culpa de alguno de sus compañeros.

      El guión de Van Lente es fresco, con pocas pretensiones y ciertamente muy divertido. Supongo que a estas alturas ya no sorprende a nadie leer cómics protagonizados sólo por supervillanos (últimamente da la impresión de que los villanos se sienten muy solos, porque no hacen más que reunirse en sociedades secretas), pero hay que reconocerle al guionista que en este caso todo está muy bien planteado, y por otra parte, el retrato que hace de MODOK resulta tan hilarante como entrañable. Además, el dibujo de Francis Portela se ajusta perfectamente al tono de la historia y luce bastante bien (aunque la cara de Armadillo le quede un poco rara).

      Concluyendo, Super-Villain Team-Up: MODOK's 11 es una miniserie muy divertida que quizá no sea un must-have de esos que suelen anunciarse tanto, pero que garantiza echar un buen rato con su lectura.

domingo, 20 de octubre de 2013

"Drácula vs. La Momia: Batalla por Chicago" de Tony Jiménez

           La segunda novela de Tony Jiménez inaugura un nuevo sello editorial en Tyrannosaurus Books, bajo el título “Monsters Unleashed”, que nace con el objetivo de reivindicar a los monstruos más clásicos del imaginario colectivo a través de historias que los alejan de sus entornos y enfoques habituales. Como puede imaginarse, la ausencia de complejos a la hora de presentar estas nuevas historias es la norma aquí, y la diversión (aunque sin renunciar al terror, claro) uno de los ingredientes que debe tenerse muy en cuenta.


         Así que encuadrada dentro de este sello, nos llega “Drácula vs. La Momia: Batalla por Chicago”, una estupenda novela (empecemos a decirlo ya) que nos sitúa a estos dos clásicos de la literatura (al menos en el caso del vampiro) y el celuloide (aquí sí, ambos) en un ambiente a priori difícil de prever, como es el Chicago de los años 30 durante la Ley Seca. Y bueno, a partir de esta premisa tan sencilla como bizarra, Tony se dedica a tejer una historia tremendamente sólida en la que junto a estos monstruos, Chicago, esa ciudad presa de la delincuencia y la corrupción, se convertirá en una protagonista más con todos esos ciudadanos lastrados por su influencia, que incluso en el mejor de los casos, se nos muestran con los pies de barro.

            Lo que más me ha gustado de esta novela es que a pesar de la premisa inicial, que nos hace pensar que quizá todo se limite a una leve justificación argumental para enfrentar a estos dos monstruos en algún tipo de batalla campal, el autor no se toma su labor ni mucho menos a la ligera, y tanto la calidad de su escritura (que me parece que avanza un paso desde su anterior trabajo en “Cinco Tumbas sin Lápida”) como la complejidad argumental y el trabajo realizado en lo que se refiere a la caracterización de sus personajes, da una idea bastante clara de que Tony Jiménez se ha implicado sin reservas en esta novela.

            Como suele ser habitual en las historias de este autor, la caracterización de personajes es sin duda una de sus mayores bazas, haciendo en este caso un grandísimo trabajo tanto con los dos monstruos (que irán tomando mayor protagonismo conforme avance la novela, aunque no será hasta la mitad más o menos que comenzamos a conocerlos mejor, no sólo por sus actos más violentos), como con los dos protagonistas principales, antihéroes bien “tocados” por sus respectivos pasados, que sin embargo se convertirán en los principales obstáculos que tratarán de interponerse en los planes de las dos criaturas recién llegadas a Chicago. Y por supuesto, no se queda aquí la cosa, porque Tony sigue dedicándole espacio a todos sus secundarios, tanto de un bando como de otro, a veces incluso aunque vayan a morir sólo dos páginas después de presentarlos, lo cual, como siempre, le da a la historia un toque muy “Jiménez” que otorga mayor "tridimensionalidad" a lo que nos está contando.

            Y por otra parte, está el argumento, que para mi habitual asombro (y envidia) se estructura como un puzzle perfecto en el que todo termina encajando, y en el que cada pieza se nos ofrece cómo y cuándo es necesario hacerlo. Un trabajo impresionantemente bueno, que sólo termina resintiéndose un poco (en mi opinión) cuando la novela se dirige hacia su clímax final, ya que entonces da la impresión de precipitarse algo más de la cuenta, y de que seguramente, a la historia le hubieran venido muy bien otras cien páginas para mantener el mismo ritmo que había venido manteniendo hasta ese momento.

            Finalmente, y a pesar de la seriedad de su trabajo de escritura, estoy seguro de que Tony no ha dejado de divertirse con él, y la multitud de referencias a películas, actores, libros, etc. que podemos encontrar en buena parte de sus páginas así lo asegura. Yo diría que de todas ellas, la que más me ha gustado (y gracia me hizo al leerla) fue la referencia a otros dos vampiros literarios, como si formaran parte del mismo universo de ficción que Drácula, que está muy bien traída, la verdad.

            Pero entonces, os preguntaréis: ¿acaso es esta la novela definitiva de Tony Jiménez, perfecta tanto en su concepción como realización? Bueno, pues no, afortunadamente este autor no ha alcanzado su techo todavía, y mientras esperamos trabajos aún mejores salidos de su pluma (o más bien de su ordenador), podemos encontrar algunos detalles que criticar en “Batalla por Chicago”.

            A la posible precipitación del final que ya he comentado antes, sumaría el que considero otro defectillo de la historia, aunque soy consciente de que se trata de algo muy subjetivo: y es que después de la presentación tan estupendamente planificada de ambos monstruos, así como su ascensión y toma de poder por separado, cuando por fin se encuentran y se ven las caras por primera vez… No sabría explicar exactamente dónde está el problema, porque es más una sensación que algo definido, pero a mí me ha parecido que a este encuentro le falta algo y que no tiene todo el impacto y la fuerza que se le suponía después de tantas páginas organizándolo. En fin, realmente me gustaría poder ser más específico, pero lo único que puedo decir es que no he sentido el “¡bada-bum!” que debería haber sentido en ese momento álgido de la novela.

            Por otra parte, a pesar del magnífico trabajo de caracterización con los dos protagonistas, no he podido evitar detectar cierta reiteración en el planteamiento de ambos: hechos polvo los dos por acontecimientos del pasado que no se revelarán hasta bien avanzada la historia, aunque de vez en cuando se aporta algún detalle para que el lector se vaya formando una opinión. Nada malo por sí mismo, y en cuanto a la manera de plantearlo, nada que objetar: Tony lo hace muy bien. El problema es presenciar esto mismo de forma paralela en ambos, y sobre todo, sumarlo al hecho de que es un planteamiento muy parecido al del personaje protagonista de su anterior novela: “Cinco Tumbas sin Lápida”. O sea, entiendo que este tipo de protagonistas al borde de sus fuerzas encajan muy bien como protagonistas de una historia como ésta, y que el hecho de que los personajes de esta novela compartan este perfil característico de la gente honrada que aún trata de sobrevivir en esta Chicago corrupta, resulta casi imprescindible, pero… No sé, creo que en futuras novelas de Tony me gustaría encontrar un tratamiento de los protagonistas que tirara por otros caminos.

            Y bueno, yo diría que con esto he dicho más o menos lo más destacado que quería comentar sobre esta segunda novela de Tony Jiménez, que ante todo y sobre todo, engancha, entretiene (¡convence!) y se convierte en imprescindible si te gustan las novelas de terror con monstruos (creo que no lo he dicho antes, pero genial el tratamiento que hace de ambos, sobre todo en el caso de Drácula, que tiene sus orígenes más definidos gracias a la novela de Stoker); y curiosamente, sin monstruos y limitándose únicamente al aspecto más gansteril de este Chicago de los años 30, seguro que también sería una gran novela (genial ese gánster italiano quejándose por verse obligado a comer pasta todos los días :P ).

            Así que ya sabéis: ¡venga! ¡a comprar todos “Batalla por Chicago”! :D

sábado, 19 de octubre de 2013

The Keep (IDW)

     The Keep fue una miniserie de cinco números publicada por IDW Publishing entre finales de 2005 y principios de 2006, que adaptaba al cómic la novela del mismo título. El guión corría a cargo del autor del libro, F. Paul Wilson, mientras que del dibujo se responsabilizó Matthew Smith, artista poco prolífico al que quizá conozcáis por su participación en algunos cómics del universo Hellboy o la miniserie "Day of Judgment" de DC Comics, y que realiza aquí un trabajo bastante resultón con su estilo "a lo Mignola pero en pobre", en glorioso blanco, negro y rojo. Los cinco números de que consta este cómic fueron recopilados en tapa dura por la propia IDW en 2011 (19,99$, precio de portada), pero hasta donde yo sé, permanece inédito por estas tierras.

     La historia trata sobre la ocupación de una antigua fortaleza medieval rumana por parte de un escuadrón del ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial, que pronto se verá asediado por "algo" que empieza a matar a estos soldados. Conforme avance el argumento, se irán añadiendo a la trama un grupo de la SS nazi, un estudioso judío y su hija, y un extranjero que parece saber mucho sobre lo que se cuece en esa fortaleza.

     Y bueno, lo cierto es que me ha gustado esta miniserie, aunque como suele ocurrir en estos casos lo mejor lo encontramos al principio, mientras se presenta la situación en la que se encuentran los personajes y se va desvelando el misterio que ocultan las paredes de esta fortaleza medieval. Superado ese punto, el autor desarrolla la historia de forma interesante desgranando poco a poco todo el asunto, pero hay que reconocer que no ocurren demasiadas cosas, y en la recta final incluso parece que se olvida de la amenaza que deberían representar los propios alemanes que allí se encuentran, que pasan a ser meros figurantes (como si de zombis salidos de The Walking Dead -la serie de TV- se trataran).

     Lo que menos me ha gustado ha sido sin duda el final, donde ya se desatan los elementos más fantásticos y se pierde toda conexión con la realidad, ignorando todas las posibilidades que proporcionaba el hecho de que todo lo narrado ocurriera durante la Segunda Guerra Mundial.

     En resumen, una buena historia que quizá no aprovecha todas las posibilidades que ofrecía, pero que en cualquier caso constituye una lectura muy agradable.

viernes, 18 de octubre de 2013

"La Máquina del Juicio Final" de Raúl Montesdeoca

      Con motivo de la celebración del Eurosteam el pasado 28 de septiembre, Dlorean Ediciones ha apostado fuerte por el steampunk publicando nada menos que tres novelas enmarcadas dentro de este subgénero de la ciencia ficción, una de las cuales es la que vengo a reseñar aquí.


      "La Máquina del Juicio Final" es la primera novela protagonizada por Patrick Steed y Asa Ishikawa, la singular pareja de agentes secretos (matrimonio además), que presentó Raúl Montesdeoca hace tan solo unos meses en el primer número de la serie Weird Tales publicada por Action Tales, relato que muy acertadamente ha sido también incluido en este libro a modo de anexo. Y desde luego, estoy seguro que ninguno de los lectores que disfrutara con la lectura de aquel número vaya a sentirse ahora defraudado con este libro.

      "La Máquina del Juicio Final" es una novela de aventuras pura y dura en la que la acción es la verdadera protagonista desde el mismísimo inicio del primer capítulo, y donde resulta evidente que su autor tiene bien claro qué es lo que ha venido a contar. La pareja protagonista reúne las condiciones necesarias de ingenio, habilidad y capacidad de combate para poder embarcarlos sin problema en un viaje por medio mundo en el que hallarán enemigos deseosos de matarlos y/o capturarlos casi en cada esquina, mientras se enfrentan incluso a fuerzas supuestamente en su propio bando que harán todo lo posible por hacerles fracasar en su misión. Un auténtico festival de la aventura por la aventura en el que Raúl que se detiene lo justo para caracterizar a sus personajes de manera que a uno le importe lo que les ocurre, aunque sin detenerse nunca más de lo necesario antes de lanzarlos hacia su siguiente explosión de adrenalina.

      En esta novela podemos encontrar dos líneas argumentales independientes pero entrelazadas que reciben un tratamiento desigual: mientras que la que tiene que ver la misión de nuestros protagonistas (y que da título al libro) se resuelve al concluir la novela, aunque dejando algún cabo suelto que podría (y debería) resolverse en otra historia, la resolución de la segunda queda claramente en el aire, y a pesar de su peso en la novela, realmente no obtenemos más que una presentación de la misma y la primera parte de su desarrollo. Entiendo que "La Máquina del Juicio Final" ha sido escrita con vocación de continuidad, y como una serie pulp de las buenas, esto es sólo la primera entrega de las que se preven serán numerosas aventuras protagonizadas por Steed & Ishikawa. Sin embargo, debo confesar que no me gusta demasiado encontrar este enfoque en un libro, y aunque suelo ser "permisivo" con el hecho de dejar cabos sueltos que puedan ser retomados en futuras historias, cuando a un subargumento se le otorga el peso que se le ha concedido a esta segunda línea argumental que comento en una historia, pienso que éste debe resolverse, aunque sólo sea de forma provisional si más adelante se decide seguir tirando de ese hilo. No es por ser agorero, pero creo que lo mejor a la hora de escribir una novela es hacerlo pensando en que quizá nunca tenga una continuación, y por si acaso, dejarlo si no todo, casi todo, bien atado. O al menos ésa es mi opinión.

      Al margen de ese detalle que comento, el desarrollo argumental de la historia me ha gustado bastante, principalmente porque tiene un ritmo tan frenéticamente conseguido que te engancha antes de que te des cuenta y te hace leer el libro del tirón (sólo me ha durado cuatro días), y por otra parte, no resulta predecible y encierra varias sorpresas que incentivan en gran medida su lectura. Eso sí: entiendo la decisión editorial de relegar la historia de presentación al final del libro como anexo (pues al fin y al cabo, la novela es la auténtica protagonista aquí, y ese relato ya está disponible de forma gratuita en Action Tales), pero lo cierto es que se trata de un prólogo en toda regla de la novela, y una vez leído, me he dado cuenta de que hubiera preferido hacerlo en primer lugar.

      En definitiva, "La Máquina del Juicio Final" es una excelente lectura que dudo mucho que decepcione a ningún amante de la novela de aventuras salpicada con esos detalles de ciencia ficción y fantasía que tanto nos gustan, y en la que los únicos defectos que he encontrado realmente no entorpecen en nada su disfrute... siempre y cuando Raúl Montesdeoca nos siga ofreciendo nuevos relatos.